Valls: hay ‘apartheid social’

El primer ministro francés reconoce que hay ciudadanos de primera y de segunda y que se tardará una generación en promover la integración

El Mundo, , 21-01-2015

En 1995 el estreno de la película La haine (El odio) mostraba una realidad oculta para muchos ciudadanos franceses: la gestación de un problema de integración, paro, violencia y exclusión social en los cinturones de las grandes ciudades galas, sobre todo París y Marsella (una población con 250.000 musulmanes). Ese volcán entró en erupción en 2005 en el barrio de Clichy-sous-bois, cerca de la capital, cuando dos jóvenes murieron accidentalmente en una persecución policial. Ardieron en una noche 500 coches y estas llamas pusieron en el mapa las reivindicaciones de una sociedad en sombras.

Manuel Valls evocó entonces el problema de integración que sufren estas poblaciones olvidadas por el Estado y volvió a hacerlo ayer. Los atentados de París, perpetrados por terroristas nacidos y criados en Francia, han abierto estas heridas de 2005 que nunca llegaron a cerrarse.

El dirigente galo aprovechó el habitual encuentro de principios de año con los periodistas para reconocer que en la periferia de las grandes ciudades muchos franceses sufren el olvido de las administraciones y la discriminación. Reconoció que existen ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda, que Francia no ha sabido integrar a sus inmigrantes y que este es «un desafío» aún pendiente. Valls habló de «relegación periférica», de guetos e incluso admitió la existencia de un «apartheid territorial, social y étnico» en el país. «Estos días se han puesto de manifiesto muchos de los males que acechan a nuestro país y los desafíos a los que nos enfrentamos», señaló.

En Francia viven cinco millones de musulmanes, la mayoría en estas barriadas de ciudades como París o Marsella. Sus vecinos denuncian la dejadez del Estado, la falta de infraestructura, de colegios y centros sanitarios. La mitad de la población de las llamadas Zonas Urbanas Sensibles (ZUS) no tiene ninguna titulación, frente al 20% de los residentes de otras zonas, y el paro juvenil es muy superior, con tasas de entre el 40% y el 60%, según datos del Observatorio de las Desigualdades.

El Ejecutivo, dijo Valls, pretende luchar contra las desigualdades, aunque reconoció que esta labor llevará tiempo, «al menos una generación». También insistió en que hay que distinguir entre estos jóvenes y los terroristas radicales. Hoy, el Gobierno francés aprobará nuevas medidas para luchar contra el terrorismo. Las autoridades estiman que más de 1.200 franceses participan en grupos yihadistas en Irak y Siria, un 130% más que hace un año, según datos publicados ayer.

Precisamente, el Estado Islámico emitió ayer un video que muestra a dos rehenes japoneses capturados y exige al Gobierno nipón 200 millones de dólares a cambio de salvar sus vidas. Asegura en el vídeo que el pueblo japonés cuenta con 72 horas para presionar a su Gobierno para que detenga el apoyo a la coalición liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico, aunque Tokio ya señaló ayer que no piensa acceder al chantaje de los terroristas.

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