La enemigo número uno de la República
La pareja del autor del ataque al comercio ‘kosher’ voló a Estambul vía Madrid el día 2
El Mundo, , 11-01-2015La jornada de ayer fue la primera de cierta tranquilidad en más de 72 horas en Francia. Sin ataques, heridos ni grandes sobresaltos, salvo el desalojo momentáneo de Eurodisney por una falsa alarma. Una jornada para llorar a los muertos y cuidar a los heridos. Para reflexionar sobre lo que fue y pudo haber sido. Para empezar a pensar en los errores y los agujeros de seguridad. Para preparar la gran «marcha republicana» convocada para hoy. Y para conocer las historias de los hombres y mujeres que cayeron, de los que sobrevivieron y de los héroes que evitaron una tragedia mucho mayor.
El día arrancó con un solo objetivo, el mismo que la noche anterior: dar caza a Hayaz Boumeddiene, la pareja de Amedy Coulibaly, uno de los tres terroristas abatidos el viernes en la Porte de Vincennes, tras matar a cuatro rehenes en una pequeña tienda judía. Boumeddiene era, y es, la persona más buscada en mucho tiempo. Pero las autoridades creen que quizás no sólo no participó materialmente en ninguna de las muertes, sino que pudo dejar el país, camino de Siria, a principios de mes.
Fuentes policiales y gubernamentales de Francia, España y Turquía señalan que Boumeddiene viajó a través de Madrid. Ella, o alguien con su documentación, habría volado desde París hasta la capital española y embarcado allí, en un vuelo de la compañía Pegasus a Estambul, a donde llegó presuntamente el 2 de enero. Era un viaje de ida y vuelta, de apenas una semana. Pero habría cruzado la frontera con Siria acompañada de un hombre el día 8, no regresó, y allí se le perdió la pista, informa Fernando Lázaro.
La Gendarmería francesa, que trabaja sobre muchas hipótesis ahora mismo, no descarta ninguna posibilidad. Al menos dos testigos, según fuentes policiales de Le Figaro, habrían identificado a una mujer con una descripción similar a la de Boumeddiene junto a Coulibaly. Pero podría ser un error, de la misma forma en que un primer momento se consideró a un joven de 18 años, Hamyd Mourad, como sospechoso, porque su nombre habría sido pronunciado durante el asalto a Charlie Hebdo.
El papel de la pareja sentimental de Coulibaly es sólo una de las incógnitas pendientes, aunque la Policía tiene registros de hasta 500 contactos telefónicos entre ella y la esposa de Chérif Kouachi en 2014. Y el coche en el que su novio llegó hasta las inmediaciones de la tienda judía donde mató a cuatro personas está a su nombre. Las fuerzas antiterroristas han distribuido imágenes en las que la pareja aparece posando para fotos ya en 2010, antes de que ella empezara a vestir con velo integral, en el departamento de Cantal, donde visitaron a Djamel Beghal, el radical condenado por terrorismo que instruyó y puso en contacto a todos hace casi una década.
En los últimos días, los agentes han detenido al menos a 13 personas del entorno de los Kouachi, pero no hay detalles sobre las acusaciones que pesan sobre ellos o si hay más implicados en el ataque. De hecho, la principal pista que apunta a un tercer implicado en el tiroteo inicial, en el que murieron 12 personas, es la declaración del hombre cuyo coche fue robado en el norte de la capital el miércoles, que dijo haber visto a tres personas.
Un informe, citado por Libération, indica que las fuerzas antiterroristas dejaron de seguir a Chérif Kouachi a finales de 2013, y a su hermano Said, en el verano de 2014, «por falta de pruebas», pese a las conexiones con los círculos yihadistas. Es uno de «los errores» que el viernes reconoció Hollande y de los que ayer se lamentó el premier Manuel Valls.
La Policía sí tiene claro que el desenlace fue difícilmente evitable. Asegura que los hermanos Kouachi salieron disparando y los agentes tuvieron que responder al fuego. Y en los vídeos del asalto a la tienda de Porte de Vincennes, el joven se lanza contra los efectivos. Además, y como reveló el fiscal de París, François Molins, disponían de explosivos.
Una grabación, hecha pública ayer por la radio RTL, muestra a Coulibaly desafiante, reconociendo que escogió la tienda en busca de judíos y como respuesta a la intervención gala en Mali o los ataques internacionales en Siria. Pero también por cuestiones más cercanas. «Sois vosotros quienes elegís a vuestros gobiernos y vuestros gobiernos no os han escondido nunca que iban a hacer la guerra en Mali o en otras partes. Sois vosotros quienes les financiáis. Pagáis impuestos y estáis de acuerdo», reprochó a sus rehenes, según el audio en poder de RTL.
En un tono tranquilo, como el empleado por Chérif Kouachi en otra llamada a una televisión el día antes, el agresor se lamenta. «Siempre tratan de hacer creer que los musulmanes son terroristas. Yo nací en Francia. Si no hubiera habido ataques, yo no estaría aquí», afirma sin rubor.
Pero junto a los mensajes de odio, los franceses recibieron ayer también algunos de esperanza. Como el de 700.000 personas que, según el Ministerio del Interior, llenaron las calles de las principales ciudades del Hexágono en solidaridad con las víctimas y para mostrar firmeza contra el terrorismo y en defensa de los valores de la democracia.
Como las más de 1.000 personas que, tras la convocatoria de la Unión de Estudiantes Judíos de Francia, se convocaron en silencio a la puerta de la tienda kosher, con la presencia de Valls, para llorar a los asesinados. Pese a que el de ayer fue el primer shabat en el que la Gran Mezquita permaneció cerrada desde el final de la II Guerra Mundial. Como el de la familia de Ahmed Merabet, el policía musulmán rematado de un disparo en la cabeza el miércoles, que pronunció ante las cámaras un sentido discurso. «Francés. De origen argelino y de confesión musulmana, Ahmed representaba a la policía y defendía los valores de la República», explicó su hermano. «Libertad, igualdad y fraternidad».
También se conocieron detalles de la historia de Lassana Bathily, de 24 años y musulmán. Trabajador de la tienda kosher y que escondió en una nevera apagada a 15 clientes, que lograron salir con vida. Y Hollande visitó en el hospital a los dos agentes, de la brigada de intervención y del Raid, que resultaron heridos leves en el enfrentamiento. La cara alegre de una noche horrible, los héroes de una Francia tocada que busca consuelo y necesita respuestas. La Francia que hoy saldrá a la calle por la República. Herida, pero en pie.
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