Cerca de medio centenar de familias ocupan un edificio vacío en Murcia

«Estamos en el paro y necesitamos un techo para criar a nuestros hijos», argumentan; ya han sido identificados por la Policía Local

La Verdad, Alicia Negre, 17-01-2015

El edificio Los Ángeles es ahora su casa. Cerca de medio centenar de familias han ocupado un bloque de viviendas que se encontraba vacío en el murciano barrio de La Flota. Una decisión que ya ha tropezado con el enfrentamiento rotundo del resto de vecinos de la calle Rosendos, que han anunciado la presentación de una denuncia conjunta. Las familias, de etnia gitana, reivindican su derecho a una vivienda y proponen que se les cobre un alquiler social que les permita seguir viviendo bajo este techo. «Todos estamos en el paro y algunos hemos sido desahuciados», explica Manuel Moreno, uno de los vecinos que se ha instalado – junto con su familia en el edificio – . «Necesitamos un techo para poder criar a nuestros hijos».

El edificio Los Ángeles aspiraba a ser un elegante bloque de viviendas a un paso del centro de Murcia – las viviendas cuentan con parqué y acabados de calidad – . La crisis, sin embargo, empujó a la promotora al concurso de acreedores y el edificio quedó, al parecer, en manos del banco. Hasta hace cerca de medio año este bloque, en el que ya había algunas viviendas vendidas, contaba incluso con vigilancia. En los últimos meses se encontraba cerrado a cal y canto.

Las familias que se han instalado en el bloque aseguran que comenzaron a llegar en Navidad. Juana Marín es una de ellas. «Tengo una nieta que está enferma y no se puede mover para nada», explica. «Mi yerno está en el paro y mi hija no cobra ningún subsidio». Ella, como los demás, afirma haber tomado esta decisión ante su falta de perspectivas. «Yo vivía con mis padres, de 70 años, y mis hijos y nietos en una casa de La Paz», relata Manuel. «Éramos cinco familias en una casa de dos habitaciones. Vivíamos en una caja de cerillas».

En los distintos bloques de este edificio se han ido instalando decenas de familias, todas relacionadas entre sí. «Somos cristianos evangélicos y nos conocemos de la parroquia. Nos ayudamos entre nosotros», explica Manuel. «Hay días en que uno no tiene para comer y el otro se lo da». Todos ellos aseguran dedicarse a la venta de ropa o verduras en los mercadillos de la Región. Unas ganancias que, afirman, les permiten alimentarse pero no les llega para pagar una hipoteca o un alquiler. «Ya lo intentamos antes de venir aquí», recalca Juana, «pero ¿de dónde sacamos nosotros 500 euros?».

A día de hoy el edificio Los Ángeles se encuentra bastante destrozado. Parte del cableado ha sido arrancado, al igual que los enchufes, las lámparas, los contadores… Estas familias explican que esa era la situación en que se encontraba el bloque cuando ellos llegaron. En los últimos días, la Policía Nacional ha visitado en diversas ocasiones la zona para identificar a las personas que ocupan las casas. «Nosotros ya les enseñamos cómo estaban las casas para que luego no nos echen la culpa a nosotros», recalca Juana. Estos vecinos malviven, además, sin agua ni luz en el bloque. Según explican, se apañan a base de linternas y garrafas de agua. «Nosotros no pedimos grandes cosas», recalcan. «Solo vivir como seres humanos».

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