Berlín retirará el pasaporte a musulmanes radicalizados
El Mundo, , 15-01-2015
Las fuerzas de seguridad alemanas podrán a partir de ahora retirar el documento de identidad o el pasaporte de forma preventiva a ciudadanos musulmanes radicalizados para evitar que viajen a Siria e Irak con la intención de combatir con el Estado Islámico (IS). El Consejo de Ministros germano dio ayer luz verde a un proyecto de ley del Ministerio de Interior que contempla «denegar y retirar» hasta tres años los documentos a personas sospechosas de tratar de trasladarse a regiones en conflicto y sobre las que haya indicios de pertenencia o simpatía por asociaciones terroristas.
«Nunca he dicho ni diré que esta ley vaya a terminar con el terrorismo», reconoció el ministro de Interior, Thomas de Maizière, en una comparecencia urgente ante el Bundestag. «Pero contribuirá a reducir sensiblemente el número de islamistas germanos que viajan a regiones en conflicto y creo que es un fundamento efectivo», añadió.
Los alrededor de 600 ciudadanos alemanes que han realizado ya esos viajes yihadistas son la principal preocupación del Gobierno alemán en materia de seguridad. Su portavoz, Steffen Seibert, defendió ayer el proyecto refiriéndose a él como «un importante instrumento del Estado de Derecho en la lucha contra la radicalización». Berlín opina que «deben evitarse de forma eficaz y sostenible los viajes de personas que ponen en peligro la seguridad interior y exterior de Alemania» y justifica que atiende a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.
DUDAS DE LA OPOSICIÓN
La oposición ha puesto en duda la efectividad de la reforma, así como su legalidad, alegando la potencial estigmatización de los afectados por abrir una vía administrativa discrecional que prescinde de una orden judicial.
La segunda vía por la que el Gobierno se esfuerza en luchar contra el terrorismo islámico es tratando de estrangular sus fuentes de financiación. En este sentido, sólo se podrán obtener éxitos desde la cooperación internacional. «Las células terroristas trabajan a menudo codo con codo con grupos del crimen organizado, por ejemplo en el lavado de dinero, contrabando o falsificación de pasaportes», reconoció el director adjunto de Europol, Wilhelmus van Gemert.
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