La trágica muerte de Irene, una emigrante catalana en Londres
La joven de 36 años murió atropellada por unos coches que hacían una carrera ilegal, cuando caminaba con su novio por una calle. Los españoles residentes en la capital británica protestan mañana por el trato de la embajada de España a la familia
La Voz de Galicia, , 09-01-2015La vida de Irene Rodríguiez Caballero se truncó el pasado 27 de diciembre, cuando paseaba con su novio, Jonatan Bosque, por una calle de Londres, la ciudad a la que había emigrado hace seis meses. La pareja fue atropellada por unos coches que participaban en una carrera ilegal. Ella murió, él se recupera de varias fracturas craneales y dos piernas rotas. Y, sobre todo, del daño emocional provocado por la pérdida de su chica. Los responsables del homiocidio fueron detenidos, pero puestos en libertad con cargos, según informa la BBC.
La carta de despedida a Irene que Jonatan publicó en su perfil de Facebook el 4 de enero ha emocionado a miles de personas pero también se ha convertido en un alegato para pedir justicia a las autoridades británicas: «Una vez recupere la independencia, salga de peligro y esté en la calle, lucharé con todas mis fuerzas para conseguir que los culpables que han provocado este desgraciado incidente sean castigados con todo el peso de la Ley. Iniciaré una campaña de presión judicial y mediática solicitando “Justicia para Irene – Justice for Irene”».
El padre de Irene relató lo sucedido a su hija al programa Hablar por Hablar de la Cadena Ser, un testimonio desgarrador en el que además deja constancia de la impotencia que sintió la familia al verse totalmente abandonada por las autoridades españolas. Según cuenta, el día 28 (uno después del accidente), unos policías llamaron a su casa para avisarles de que su hija «había tenido un accidente muy grave y que teníamos que volar a Londres». Sin saber nada más. «Estuvimos dos días y dos noches desatendidos, sin un psicólogo, sin un intérprete…», solo con la ayuda de una prima de Irene, que viajó con ellos por sus conocimientos del inglés. Según el barceonés, «llamamos a la embajada y nos trataron como perros, hemos ido alli y no somos nada». Por el contrario, destacan el buen trato recibido por parte de la policía británica y por los españoles que trabajan en el hospital de Oxford, donde ingresó su hija.
Concentración ante el consulado
La comunidad española en Londres ha convocado a través de las redes sociales una concentración ante el consulado, mañana sábado a las 11.30, para recordar a Irene y para mostrar su protesta por la falta de apoyo de las autoridades españoles a la familia. Mientras, fuentes de la diplomacia española consultadas han declinado comentar nada ni sobre el accidente, ni acerca del protocolo que deben seguir en casos como este.
«Bastante vergonzoso me parece ya que tengamos que abandonar nuestro propio país, para que una vez salimos de él, sucedan estas cosas y cuando vamos a buscar cobijo a nuestra Embajada recibamos ese trato», dice Antía Vegas, emigrante gallega en Londres. La manifestación tendrá lugar el sábado ante el Consulado de España, ya que la embajada cierra los fines de semana.
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