Editorial de diario de noticias
Extender ‘su guerra’ a Europa
Ni Occidente ni el islam son ajenos a la incomprensión mutua y a las desigualdades que son caldo de cultivo para un fanatismo que, contra la voluntad mayoritaría en ambos mundos, pretende llevarles a un enfrentamiento cruel
Diario de Noticias, , 09-01-2015La irracional violencia yihadista, cuyo último brote ha estallado en Francia – como antes en Nueva York, Madrid o Londres – , pero que amenaza con extender su expresión fanática de la parte del planeta donde ya campa al corazón de Europa en este momento, debe llevar a preguntarse por las responsabilidades de los dos mundos que se pretende enfrentar, el occidental y el musulmán. La aportación de análisis y opiniones fundadas forman una parte básica de la libertad de expresión y del derecho a una información veraz, no como una vía de ensalzar supuestos peros, sino como elementos básicos de corpus informativo. Así, cabe analizar las causas por las que inmigrantes de segunda y tercera generación siguen sin considerarse integrados en la sociedad que acogió a sus predecesores y, por el contrario, hallan en la falta de oportunidades, desigualdad y bienestar, en las actitudes xenófobas, o en la ausencia de principios y objetivos vitales, el pretexto que les conduce a cuestionar violentamente los valores de Occidente. Que en estos momentos se calcule en más de 3.000 los jóvenes de pasaporte europeo (más de mil de origen francés) que combaten bajo la bandera negra del Estado Islámico en Siria e Irak solo es la punta del iceberg de esa falta de identificación con la realidad de nuestro mundo desarrollado que, además, contrasta con las carencias, violencia inusitada incluida, que no sin el impulso de egoístas intereses económicos y políticos occidentales, asuela a los países de origen de sus familias. Pero también el mundo musulmán debe reflexionar sobre el exponencial crecimiento de las doctrinas violentas que utilizan el islam como excusa. El silencio, cuando no el apoyo, que las potencias de confesión musulmana – como los países del Golfo, dictaduras totalitarias en buena parte armadas por las potencias occidentales ahora objetivo del fanatismo yihadista – , y las autoridades morales y religiosas del islam han mantenido durante décadas (y que ahora parece empezar a romperse) ante expresiones cada vez más extremas y ultras del islamismo, la ausencia de libertades públicas en gran parte de los países de confesión musulmana pese a no estar éstas reñidas con las propuestas religiosas del islam – en la misma medida que no lo están con el cristianismo original – , y la desigualdad que impide el desarrollo de sus sociedades también son caldo de cultivo para los intereses que alimentan un conflicto cruel que, sin embargo, la inmensa mayoría del mundo occidental y del mundo musulmán deploran contundentemente.
(Puede haber caducado)