Galicia : El flujo de emigrantes que regresan desde Galicia a Sudamérica se frena
«No dudaría en volver a Carballo, tuve que marchar porque llevaba año y medio en el paro»
La Voz de Galicia, , 02-01-2015El océano Atlántico es una cancha sobre la que cruzan de un lado a otro, como pelotas, decenas de trabajadores que se mueven al ritmo que marcan las economías de los países ubicados en una u otra orilla. A lo largo de los últimos quince años los flujos entre Galicia y Sudamérica han experimentado varios cambios. Justo el último ha comenzado a plasmarse en el primer semestre del 2014, un período en el que se detecta un ligero frenazo en el volumen de movimientos de retorno desde Galicia a Latinoamérica tras el acelerón de los años 2012 y 2013.
Los protagonistas de la estadística son los que vinieron con la idea de labrarse un futuro mejor en Galicia, la tierra de sus padres o sus abuelos. Huían de estados como Argentina donde, bajo el Gobierno de Fernando de la Rúa, el índice de paro superaba con creces el 14 % y el terror ante la política del corralito sobrevolaba sobre la población. Pero no solo lo hicieron ellos. Las noticias de bonanza que llegaban de Europa arrastraron también desde principios de la década del 2000, y hasta bien entrado el 2007, a decenas de sudamericanos que se animaban a cruzar el charco. La avalancha fue bastante importante después de que en el 2003 España diera la nacionalidad a los nietos de emigrantes.
Ese escenario cambió luego, cuando la crisis comenzó a azotar a España en el 2008. Dicho contexto abocó a muchos de aquellos gallegos con doble nacionalidad o a emigrantes a hacer de nuevo las maletas para emprender el viaje en sentido inverso. El flujo migratorio de Galicia a países como Uruguay o Argentina comenzó durante el año en que estalló la economía, empezó a acelerarse en el 2009. Y ya en el 2013 llegó a su punto más alto. Fue justo en ese año cuando, según los datos que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE), Galicia registró 4.688 salidas hacía estados de Sudamérica, 2.486 más que los movimientos de entrada. Pero ahora esa tendencia parece haberse calmado. Durante el primer semestre de este año, por ejemplo, los flujos de salida se redujeron hasta tocar la cifra de 1.670, solo 441 más que los de entrada.
Ese cambio lo confirman fuentes del consulado de Argentina en Vigo. «El volumen de retornos parece que ha quedado parado, después de años como el 2012 o el 2013 en los que hubo muchos retornos. Por lo menos era cuando más venían a preguntar», explican. Ahora, por contra, las consultas son contadas.
Las razones que podrían explicar ese parón en los retornos son varias. La primera, obvia, es que ya han vuelto todos aquellos que tenían intención de hacerlo. Personas que quedaron en paro, agotaron la prestación y prefirieron regresar a un país donde todavía tienen una red familiar que les apoya. La segunda es la inflación que vive Argentina en este momento, después de haber vivido una bonanza hace unos dos años, justo cuando comenzaron a crecer los retornos. Porque aunque allí hay trabajo, como dicen, la vida es cara.
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