Los inmigrantes deberán estudiar catalán para el certificado de acogida

La Generalitat también impone un curso de conocimiento de la sociedad catalana

El País, Camilo S. Baquero , 19-11-2014

Los inmigrantes que necesiten el certificado de primera acogida —documento indispensable para renovar la residencia u obtener la ciudadanía y poder realizar trámites ante la Generalitat— tendrán que realizar módulos sobre castellano y catalán; conocimientos laborares y “de la sociedad catalana y su marco jurídico”. Estos tres cursos están descritos en un decreto que ayer aprobó el Ejecutivo catalán y que sirve de reglamento para los servicios de acogida establecidos en la ley aprobada por el Tripartito en 2010.

Los cursos, según el portavoz del Ejecutivo, Francesc Homs, buscan poner de manifiesto “cierta voluntad de conocimiento de la lengua y de integración”. El decreto establece que la formación se considerará realizada cuando se acredite la asistencia al 75% de las horas de cada módulo.

En el caso de las lenguas, se impartirán 180 horas de formación en “competencias lingüísticas básicas” de catalán y castellano, que situarán al asistente en los niveles A1 y A2 de suficiencia, respectivamente. El currículum lo diseñará la Dirección de Política Lingüística. En 2013, 38.879 alumnos extranjeros se inscribieron en los cursos iniciales y básicos del Consorcio para la Normalización Lingüística.
Habrá convalidaciones

El otro módulo es sobre conocimiento de la sociedad catalana. El director de Inmigración, Xavier Bosch, explicó que el currículum aún se está cerrando pero que incluye dos grandes áreas. Una más local, donde cada Ayuntamiento dará información al asistente sobre su entorno más inmediato y otra general donde se hablará de “derechos y deberes y conocimiento del país”. Este curso tendrá una duración de 15 horas y no habrá exámenes.

El último de los cursos, que impartirá el Servicio Catalán de Empleo, se orientará a conocimientos laborales. Bosch explicó que en algunos casos los cursos se pueden convalidar, como es el caso de los inmigrantes latinoamericanos y el módulo de castellano. Los criterios para ello, dijo Bosch, se irán fijando a medida que se despliegue la normativa.

El flujo inmigratorio se ha reducido en los últimos años. En 2013 se empadronaron 83.000 extranjeros menores de 16 años según las cifras oficiales. Muchos Ayuntamientos ya realizaban programas de acogida (por ejemplo, A l’estiu, Barcelona t’acull, que funciona desde hace cinco años), por lo que el decreto busca la homogenización y llegar a municipios pequeños.

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