Alicante activa el protocolo por un posible caso de ébola
Aíslan a un paciente nigeriano en el hospital de San Juan mientras se analizan en el Carlos III de Madrid sus muestras de sangre y fluidos
El Mundo, , 17-08-2014Un paciente de nacionalidad nigeriana de unos 30 años de edad activó durante la tarde de ayer todas las alarmas sanitarias al mostrar síntomas de contagio del virus del ébola, según confirmaron fuentes de la Generalitat Valenciana. Este hombre acudió al hospital General de Alicante porque se encontraba mal. Tras comprobar allí que padecía inflamación de las amígdalas y un cuadro de malestar general, síntomas que presenta el ébola en sus primeros días de incidencia, fue remitido al centro de referencia para este tipo de infecciones en Alicante, el hospital de San Juan, donde fue aislado en la sala que han habilitado para iniciar el protocolo contra esta grave infección.
El traslado se produjo por miembros del Hospital General de Alicante equipados con trajes de aislamiento en dos ambulancias de soporte vital básico completamente aisladas, que fueron escoltadas por dos unidades de la Policía.
Cuando el personal del centro comunicó al afectado que debía someterse a las pruebas por contagio del virus de ébola se produjo un momento de tensión, porque el enfermo se negaba a ser ingresado, según aseguran trabajadores del Hospital General, quienes confirmaron que, «tras exponerle que era por su bien y que formaba parte del protocolo de enfermedades de declaración obligatoria entró en razón y permitió su traslado».
El ciudadano nigeriano, que ha estado recientemente en su país, acudió con su hermana, que no presentaba aparentemente síntomas, «pero que sí estaba en contacto directo con él», de ahí el protocolo preventivo, según fuentes de la Conselleria de Sanidad, que a última hora de la noche todavía no podía confirmar si la enfermedad del atendido es ébola. Aunque las mismas fuentes señalan que la hermana que acompañaba al paciente ofrecía una apariencia completamente sana y sin síntomas de fiebre como su hermano.
El paciente que ha hecho activar el protocolo contra el ébola tenía más de 38,3 grados de fiebre, que es el límite considerado como posible síntoma de la enfermedad. Además de la fiebre, presentaba otro de los síntomas, si bien las fuentes consultadas por Europa Press no han precisado cuál. Son síntomas de la enfermedad la cefalea, la diarrea o los vómitos, entre otros.
Al cierre de esta edición, el paciente se encontraba aislado en el centro, que aplica el protocolo de actuación del Ministerio de Sanidad y uno propio del hospital de San Juan para evitar posibles contagios y garantizar la protección de los profesionales y pacientes. El paciente está en una habitación individual con presión negativa, para evitar que el virus salga al exterior, y con restricción de acceso a visitas y de personal no esencial.
Según los protocolos, los sanitarios que acompañen a este tipo de pacientes, además de estar informados de la infección, deberán ir vestidos con un equipo de protección individual que hace de barrera física y respiratoria. Se trata de una especie de mono o buzo, al que se le ha de sumar una mascarilla con respirador especial, cuya eficacia de filtración mínima es del 92%, guantes dobles, bata y calzado impermeables y gafas.
El periodo de incubación de esta enfermedad es de entre 2 y 22 días y las fuentes hospitalarias consultadas por la agencia han hecho hincapié en que se trata de un virus de muy difícil o casi imposible contagio porque requiere contacto físico.
Es la primera vez que alguien con síntomas de esta enfermedad es ingresado en un hospital español desatándose todas las alarmas. Antes del caso de este ciudadano nigeriano se habían dado ya otras tres situaciones sospechosas: dos en Canarias y uno en Valencia, que finalmente fueron descartadas, tal y como confirma fuentes del Ministerio de Sanidad. Sin embargo, las medidas que se tomaron con ellos deberán ser ahora muy similares, con la diferencia de que estas personas, salvo la de Valencia, no llegaron a ingresar en el hospital.
Durante las últimas horas de la tarde, desde las 19 horas, en el hospital de San Juan la noticia corrió como la pólvora y todos los trabajadores del centro mostraron su preocupación por si, finalmente, se confirmaba la infección del africano por ébola. Una psicosis sobre la posibilidad de contagio que se trasladó ayer a la población de la ciudad de Alicante.
De ahí que la propia Conselleria de Sanidad se viera obligada a emitir un comunicado a última hora en el que confirmaba que se había activado el protocolo, pero que recordaba que todavía no había certeza de que fuera un caso de ébola.
Además la Administración valenciana recordaba que se habían aplicado todas las medidas de control y profilaxis que frenarían una expansión del virus en el caso de que el Centro Nacional de Microbiología y Epidemiología confirmara el primer caso de infección en España, después del fallecimiento del misionero Miguel Pajares que fue trasladado a Madrid, donde murió el pasado 12 de agosto, después de contraer este virus letal en Liberia.
A pesar de la sospecha de ébola en el paciente ingresado en el hospital alicantino, fuentes del Ministerio de Sanidad insisten en que los riesgos de un posible contagio en España son «muy bajos».
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