La barriada palmesana de Son Gotleu vive su tercera batalla campal en cinco años

El nuevo enfrentamiento, que ha requerido la presencia de un fuerte dispositivo policial, ha sido protagonizado en esta ocasión por extranjeros de origen nigeriano y por residentes de etnia gitana

ABC, JOSEP MARIA AGUILÓ, 20-08-2014

Varias decenas de personas han protagonizado en la madrugada de este miércoles una multitudinaria pelea en la barriada palmesana de Son Gotleu, una de las más deprimidas social y económicamente de la capital balear. En torno a la una de la madrugada, diversos vecinos de la zona llamaron a la Policía para avisar de que se estaba produciendo una riña entre extranjeros de origen nigeriano y residentes de etnia gitana en las calles Santa Florentina, Indalecio Prieto y Tomás Rullán. Las versiones sobre el origen del suceso no están todavía claras, si bien las dos principales hipótesis que se barajan en estos momentos son la de una discusión previa en un bar de la zona y la de un posible caso de acoso sexual a una mujer de etnia gitana.

Un numeroso grupo de efectivos de la Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía se desplazaron de inmediato hasta el lugar y procedieron a la detención de dos personas, una por cada grupo atacante. A ambas personas se les imputan los presuntos delitos de amenazas, daños y lesiones. Además, fueron requisados bates de béisbol, palos de madera y tubos de hierro entre otros objetos. El dispositivo policial ha permanecido varias horas en la zona en previsión de posibles nuevos incidentes.

Hace ahora justo cinco años, el 20 de agosto de 2009, ya hubo una pelea multitudinaria en Son Gotleu, en la que participaron unas 400 personas, esencialmente también de etnia gitana y de origen subsahariano, en su mayoría nigerianos. En aquella ocasión, los incidentes se saldaron con dos heridos muy graves, varias decenas de heridos de diversa consideración y una veintena de coches destrozados. El origen de la citada pelea fue una disputa inicial que en un primer momento parecía intrascendente, por la propiedad de unas gafas de sol.

Con posterioridad, en agosto de 2011, Son Gotleu fue de nuevo escenario de graves disturbios. Los incidentes se iniciaron entonces tras la muerte —al parecer accidental— de Efosa Okosun, de origen nigeriano y 28 años de edad. El fallecimiento del joven se produjo al precipitarse desde el cuarto piso de un inmueble situado en la calle Tomás Rullán.

En un primer momento, varios testigos afirmaron que el joven habría sido agredido y lanzado luego al vacío por tres personas de etnia gitana, dos hombres y una mujer. Los primeros instantes de nerviosismo entre la comunidad nigeriana residente en la zona dieron paso casi de inmediato a un estallido incontrolado de violencia, en donde varias decenas de personas, incluidos amigos y familiares del fallecido, empezaron a destrozar y a quemar coches y contenedores, además de mobiliario urbano.

Los incidentes fueron hace tres años de tal gravedad que agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local se vieron obligados a actuar con contundencia y a utilizar material antidisturbios. La tensión en Son Gotleu se prolongó entonces durante dos días. A pesar del fuerte dispositivo de seguridad presente en la zona, incluido un helicóptero policial que sobrevolaba la barriada, se produjeron nuevos destrozos también en la jornada siguiente. La mayor parte de comerciantes optaron entonces por cerrar sus negocios, ante el temor a nuevos disturbios. En total fueron detenidas en aquella ocasión cinco personas.

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