Internacional

Ferguson pasa una noche menos agitada

ABC, Emili J. BlascoEnviado Especial A Ferguson (Misuri), 20-08-2014

La muerte el martes por disparos policiales de otro afroamericano, que iba armado con un cuchillo, no atizó las protestas

La décima noche consecutiva de protestas en Ferguson (Misuri) fue más pacífica que las anteriores, lo que podría indicar que comienza a reconducirse la crisis por la muerte de Michael Brown. El esfuerzo de líderes religiosos y de los barrios de esta población de mayoría negra por calmar a sus conciudadanos finalmente parecía haber tenido su efecto. La llegada este miércoles del fiscal general de EE.UU., el afroamericano Eric Holder, para reforzar la investigación también podría haber traído confianza a la población sobre las garantías de un proceso justo.


La noticia el martes de que otro afroamericano fue abatido por la Policía en la vecina San Luis, no incrementó el número de manifestantes ni la violencia de las marchas. El hecho de que esa persona llevara un cuchillo con el que al parecer amenazó a la autoridad hacía su caso distinto al de Brown, que iba desarmado, aunque ambos hablan de una estadística que para algunos es racial: el elevado número de varones negros que mueren a manos de la Policía.


Pero aunque menos agitada, la noche también vio miles de manifestantes, muchos caminando con los brazos alzados, como uno de los testigos asegura que estaba Brown cuando recibió los disparos, y gritando el lema que han repetido todos estos días, con las manos alzadas: «Manos arriba. No dispares». Aunque la presencia negra era mayoritaria en la marcha, también se sumaron muchos blancos a la protesta. «Esto no es una lucha de blancos contra negros, sino entre todos nosotros y una Policía que actúa con prejuicios», afirmó Donald Winston, que participaba en la marcha, con una pancarta de una sola palabra: «justicia».


Eric Holder, fiscal general y jefe del Departamento de Justicia, Eric Holder, llega este miércoles a Ferguson para dirigir desde el terreno la investigación abierta por el Departamento de Justicia y por el FBI, que depende de ese departamento gubernamental.


Esa actuación federal, paralela a la que mantienen las autoridades del condado, que tienen la normal jurisdicción en la investigación del crimen, está yendo bastante más lejos de lo habitual. El Departamento de Justicia se implica directamente en causas sobre posible racismo, pero en este caso está construyendo una completa investigación propia. Es inusual el paso de llevar a cabo una autopsia por su cuenta, que se suma a la que realizó el condado y la que hizo un equipo forense independiente por encargo de la familia.


Holder ha dicho contar con «todos los recursos» de su departamento para investigar la muerte de Brown. En una conferencia con grupos de derechos civiles, el fiscal general aseguró que los investigadores están «trabajando incansablemente» para determinar si el agente de policía Wilson hizo un excesivo uso de la fuerza y privó a Brown de sus derechos.


La intervención federal busca ganar la confianza de la población afroamericana, que es mayoría en Ferguson, pero también parece querer tomar las riendas, en discrepancia con la actuación de la investigación local.


En un comunicado, Holder criticó la manera en que las autoridades locales han gestionado la información sobre la investigación. «Me preocupa la entrega selectiva de información sensible que hasta ahora hemos visto en este caso», dijo.

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