Discriminación racial en Estados Unidos
Diario de Noticias, , 18-08-2014Tras la muerte del adolescente afroamericano Trayvon Martin por el vigilante George Zimmerman (absuelto de los cargos de asesinato), el profesor de Estudios Culturales y Negros en la Universidad Duke, Mark Anthony Neal afirmó: “Lo primero que aprendimos es que no hemos superado el asunto de la raza. En la elección de 2008 se tenía la esperanza de que haber elegido a Obama nos permitiría trascender las cuestiones de raza”, pero la deriva totalitaria sufrida por Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush provocó que en nombre de la sacro – santa seguridad del Estado se llegara en la práctica a anular el principio de inviolabilidad (habeas corpus) de las personas, instaurando de facto el principio de presunción de culpabilidad en lugar del primigenio de presunción de inocencia, lo que habría quedado como estigma imborrable en las fuerzas de seguridad de los Estados Unidos y tendría su reflejo en la prepotencia, brutalidad y el desprecio racial que destilan las intervenciones policiales en las grandes ciudades de Estados Unidos, elementos constituyentes de la llamada perfección negativa, término empleado por el novelista Martín Amis para designar “la obscena justificación del uso de la crueldad extrema, masiva y premeditada por un supuesto Estado ideal”.
Así, tras la muerte todavía sin aclarar del joven afroamericano de 18 años Mike Brown por disparos de un policía blanco en un suburbio de Saint Louis (Missouri) y, tras cuatro noches consecutivas de protestas violentas en las que la policía ha vuelto a utilizar perros de presa, la población afroamericana ha vuelto a rememorar la década de los 60 y la lucha por las libertades civiles encabezada por el reverendo Martin Luther King, Premio Nobel de la Paz (“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”).
La revisión del caso por parte del Departamento de Justicia debería encargarse de aclarar a partir del análisis de las evidencias del caso si cabe presentar cargos por violación a los derechos civiles, pero dado que su caso se ha convertido en viral gracias a la etiqueta creada y tuiteada por el abogado criminal CJ Lawrence (#IftheyGunnedMeDown) (Si me mataran a tiros) y el hastío de una población afroamericana decepcionada con Obama, en el supuesto de que esta vez el resultado de su actuación no resulte satisfactoria para los defensores de los derechos civiles, podríamos asistir al agigantamiento mediático de otro líder pacifista negro y a una nueva gran marcha pacífica sobre Washington (Martin Luther King, 1963), no siendo descartable una posterior reedición de los violentos disturbios raciales del verano de 1963, quedando de paso la frase de Luther King I have a dream (Tengo un sueño), como una utopía inalcanzable en la distópica sociedad estadounidense del siglo XXI.
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