La muerte de un joven negro desata una ola de disturbios en Saint Louis
Un chico de 18 años desarmado fue disparado por un agente de policía en un humilde suburbio
El País, , 12-08-2014Un año y medio después de que la muerte de Trayvon Martin desencadenara en protestas masivas de la comunidad negra en Estados Unidos, el caso de otro joven negro desarmado fallecido por un disparo ha vuelto a encender los ánimos. Martin, de 17 años, pereció en 2012 en el Estado de Florida de un tiro en el corazón cuando un vigilante vecinal ejerció su derecho a la autodefensa, según certificó hace un año un jurado, lo que propició una marea de indignación en las calles. La víctima ahora es Michael Brown, de 18 años, que murió el sábado en un humilde suburbio de Saint Louis (Misuri) por varios disparos de un agente policial.
La muerte del joven ha desatado la ira en en Ferguson, una localidad de 21.000 habitantes y ubicada 16 kilómetros al norte del centro de Saint Louis. El suburbio, poblado mayoritariamente por afroamericanos, vivió este lunes el tercer día consecutivo de disturbios.
Los hechos tuvieron lugar a primera hora de la tarde del sábado. La Policía del condado asegura que un agente policial cuya identidad no se ha revelado mantuvo “un encuentro con dos inviduos” y que Brown le empujó dentro de su vehículo, lo “atacó” y luchó por su pistola. El agente respondió con varios disparos mortales contra el joven. Sin embargo, la familia y vecinos del barrio cuestionan la totalidad de la versión policial y reclaman que el agente sea procesado al considerar que actuó por motivos racistas. Brown no iba armado.
Ante la creciente tensión en Ferguson y buscando evitar un nuevo caso Trayvon Martin, el Gobierno federal se ha apresurado a intervenir. El FBI anunció este lunes que ha abierto una investigación de los hechos y el fiscal general, Eric Holder, manifestó que el tiroteo “merece una completa revisión”. La división de respeto de los derechos civiles del Departamento de Justicia participará en las pesquisas, junto a la policía local y la federal.
La Policía asegura que el joven, que iba desarmado, atacó al agente que le disparó. La familia del fallecido lo niega y pide justicia
“Perseguir agresivamente investigaciones como esta es fundamental para preservar la confianza entre los agentes del orden y las comunidades a las que sirven”, agregó Holder en un comunicado. El alcalde de Ferguson, James Knowles, aplaudió que el FBI vaya a supervisar la investigación por la muerte del joven para garantizar su imparcialidad, y arremetió contra los vándalos.
En los últimos años se ha acentuado la tensión entre la policía y la población de Ferguson. El componente racial es, sin duda, un factor clave. Alrededor de dos tercios de los habitantes de esta ciudad dormitorio de Sant Louis son de raza negra, según los datos del Censo. Mientras, solo tres de los 53 agentes de la Policía de Ferguson son negros. En paralelo, una cuarta parte de la población vive por debajo del nivel de pobreza federal.
Según un informe de 2013 del fiscal general de Misuri, la Policía de Ferguson detuvo y arrestó a los conductores negros casi el doble de veces más que a los blancos.La muerte de Brown ha liberado una ira y un resquemor, por la supuestaemente frecuente discriminación racial de las fuerzas de seguridad, acumulados durante mucho tiempo.
“La Policía de Ferguson acaba de ejecutar a mi hijo”,se leía en la pancarta que portaba el domingo el padrastro del joven, que este lunes tenía previsto empezar su primer día de universidad. En una rueda de prensa, la madre de Brown dijo que era un chico “dulce, que no creaba problemas” y “no deseaba hacer daño a nadie”.
Desde el sábado, cientos de personas han protestado pacíficamente en Ferguson por la muerte del joven, coreando consignas como “Sin justicia no habrá paz” y “Fin de los policías asesinos”. La vigilia de oraciones y discursos del domingo en honor a Brown se acabó tornando violenta, desencadenado en numerosos saqueos a tiendas y choques con las fuerzas de seguridad, que detuvieron a 32 personas. Dos agentes resultaron heridos. En la fachada de un mercado alguien escribió: “El único poli bueno es un poli muerto”.
En la mañana de este lunes se repitieron las protestas pacíficas de cientos de personas frente a una comisaría policial, vigiladas muy de cerca por un amplio dispositivo de seguridad. Y durante la noche una multitud se concentró frente a una tienda de alimentación, que fue quemada el domingo por los manifestantes, y trató de cortar la calle. La policía cargó contra ellos y les lanzó gases lacrimógenos, según informa el diario Saint Louis Dispatch. La mayoría de establecimientos cerraron antes de lo habitual o directamente no abrieron el lunes.
(Puede haber caducado)