Los afectados por la estafa de una agencia de viajes

La Vanguardia, efe, 04-08-2014

Una decena de afectados por la supuesta estafa de la agencia de viajes Priede, en el número 9 de la calle de Ascao, en el madrileño distrito de Ciudad Lineal, intercambiaba esta tarde números de teléfono para “organizarse” y se preguntaba, junto al establecimiento, cerrado “por vacaciones” desde el 30 de julio, si podrán recuperar su dinero.

El Cuerpo Nacional de Policía investiga la presunta estafa de la agencia de viajes, que supuestamente habría vendido billetes de avión sin llegar a formalizar la reserva, por lo que los compradores no han podido hacer los viajes que habían pagado, la mayoría en metálico.

La policía trata de localizar a la venezolana Mary Carmen Priede, responsable de la agencia, y a una empleada.

Algunos de los estafados creen que Priede ha huido a su país.

Según han explicado a Efe fuentes de la Jefatura Superior de Policía, aún se desconoce el número de personas afectadas y el dinero estafado.

La cifra de afectados, en su mayoría inmigrantes procedentes de suramérica, podría superar el centenar y la cantidad estafada, unos 150.000 euros, según la información publicada hoy por el diario El Mundo.

La comisaría de Ventas ha recibido varias denuncias cuyo número no han querido especificar fuentes de la Policía, aunque no se descarta que haya más denuncias en otras comisarías, que se estarían derivando a aquélla para unificar el caso y facilitar la investigación.

Uno de la afectados que acudió esta tarde a la agencia de viajes, Barcia Cortés, nacido en Ecuador, pagó con tarjeta 4.200 euros por cinco billetes para viajar al país andino con dos hermanos, una cuñada y un sobrino.

Cortés fue a pagar el 31 de julio a la agencia los 600 euros que le quedaban por abonar y fue en ese momento cuando se enteró de la estafa al llegar llorando una chica que venía del aeropuerto de Barajas porque no había podido volar.

Luis Alberto García Núñez, colombiano de 39 años, quería viajar a Bogotá en el mes de noviembre. Adelantó en junio 400 euros, la mitad del billete (400 euros), y acaba de enterarse por una compañera que lo ha visto por televisión que su dinero posiblemente “haya volado”.

José Álvarez, nacido en Loja (Ecuador), y su mujer abonaron 1.460 euros para volar a Quito. Pagaron el 10 de mayo en metálico y cuando fueron a facturar una maleta les dijeron no podían hacerlo porque sus billetes no estaban pagados, que solo era una reserva sin validez.

Álvarez se presentó en la agencia de viajes y le dijo a la mujer que atendía que de allí “no se movía” si no le daba los billetes. Al final se los dio, pero después los cancelaron desde la agencia.

Marta abonó en abril 3.743 euros por tres billetes para viajar a su país, Bolivia. El vuelo salía el 25 de julio, luego se pospuso al 26 y después al 2 de agosto. Al final se han quedado en tierra.

“Nadie se lo esperaba”, dice a Efe otro de los afectados, el español Florencio Angue, quien sostiene que la agencia les daba cierta confianza porque llevaba abierta “unos 15 años”.

Las víctimas de la estafa intercambiaban sus números de teléfono esta tarde para organizarse y constituir una plataforma que designe un abogado que les represente a todos.

Una de ellas reclamaba la ayuda de las embajadas o consulados de los afectados e incluso el amparo del Defensor del Pueblo.

En el escaparate de la agencia, junto al cartel de ‘cerrado por vacaciones del 30 de julio al 31 de agosto’, había otros puestos por los afectados que conminaban a los perjudicados a presentar las denuncias en comisaría y en la Dirección General de Turismo de la Comunidad de Madrid.

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