El juez destierra de Culleredo al hombre que atropelló a un vecino y se dio a la fuga

Imputado por un delito intentado de homicidio, declaró que la víctima le había agredido con una barra de hierro

La Voz de Galicia, Alberto Mahía , 29-07-2014

No podrá pisar Culleredo en los próximos meses porque el jueves pasado le pasó con el coche por encima a un vecino y a punto estuvo de matarlo. Cree el juez, como el fiscal, que lo hizo a propósito, que cuando lo vio caminar por la acera se subió a la misma con su vehículo, aceleró y lo arrolló. ¿Por qué hizo eso con un hombre que vive a escasos 30 metros de su casa? Él dice que por una discusión y en respuesta a que la víctima le había golpeado minutos antes con una barra de hierro. Quien lo sufrió y lo sufre aún, pues continúa ingresado desde entonces en el hospital, así como dos testigos de los hechos, dicen que lo acometió porque sí, porque habían discutido antes, sin palos por el medio, lo buscó y lo atropelló.

Aunque no puede ir a Culleredo ni de paso, está libre. Y eso que se fugó y tardó dos días en entregarse en el juzgado junto a su abogado, el penalista Ramón Sierra. Una vez que declaró, el fiscal pidió su ingreso en prisión, pero el juez lo dejó libre con cargos. Está imputado por un delito de homicidio en grado de tentativa, otro contra la seguridad del tráfico y un tercero por omisión del deber de socorro. Además, no podrá conducir durante un año.

Discusión

Los hechos sucedieron el pasado jueves sobre las ocho de la tarde. A esa hora, imputado y víctima se encontraron frente a sus casas, en el lugar de Laxe, en Vilaboa (Culleredo). El primero, de etnia gitana, se instaló en ahí junto a su familia hace dos años. Pero recientemente habían tenido un encontronazo por unas supuestas amenazas a un niño, familia de la víctima. Vecinos de la zona suponen que por ahí vino la discusión. Se dijeron cosas y luego cada uno se fue por su lado. Y aquí se separan las versiones. Mientras que el autor de los hechos sostuvo frente al juez que tras ese intercambio de palabras, su vecino fue a por una barra de hierro para luego golpearlo. Lo libró de lesiones importantes un familiar, que pudo separarlos. Y ambos se subieron al coche para ir al hospital a tratarse de las lesiones. Y nada más arrancar, vieron de nuevo a la víctima, que agitó sus brazos y la barra de hierro hacia ellos, poniéndose en medio de la carretera. Y a pesar de las maniobras para evitarlo, lo atropelló sin querer. Paró el vehículo, pero al ver que aparecía gente, se asustó y se fue.

Para quien lo padeció y para dos vecinos de la zona, todo eso es mentira. Cuentan que tras la discusión, uno se puso a caminar y el otro fue a por el coche. Para arrancarlo, acelerar, apuntar con el morro a su vecino y pasarle por encima cuando paseaba por la acera. No miró atrás. Continuó su marcha y desapareció.

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