empresa de wifi

De cajera de súper a alta directiva de Gowex

Antonia Antúnez fue fichada cuando trabajaba en un hipermercado y pasó a administrar varias empresas pantalla

Diario de noticias de Alava, Un reportaje de X. Aja, 26-07-2014

Gowex, la empresa supuestamente tecnológica dedicada a prestar servicios de conexión mediante wifi en espacios públicos de ciudades, transportes etc. que falseó sus cuentas, fue distinguida en la Cumbre Económica celebrada el pasado mes de marzo en el Museo Guggenheim de Bilbao para promocionar la marca España con el galardón Start – ex por el Gobierno español del PP dentro de una iniciativa dirigida a premiar a “aquellos emprendedores que desde el inicio de su actividad piensan en global, es decir, a aquellas empresas que han sabido interpretar la globalización como una ventaja y una fuente de crecimiento, y no, como una amenaza o una barrera”.

Vista la gestión realizada por el impulsor de Gowex, Jenaro García, y su equipo, la empresa más que una compañía tecnológica era un ejemplo destacado de la España cañí o de la chapuza nacional porque así es como se pueden calificar hechos como el que una simple cajera de supermercado, Antonia Antúnez, fuese fichada como jefa de administración, que una empleada de hogar, la de Jenaro García, tuviese más poderes notariales que el mismísimo Emilio Botín tras ser invitada a ejercer de testaferro por unos módicos 300 euros. Para no hablar de un auditor, el responsable de la firma M&A, José Antonio Díaz Villanueva, que nunca había efectuado la declaración de la renta pese a que en los últimos años ganaba cerca de 300.000 euros anuales, y no tiene patrimonio alguno a su nombre.

La cajera El fichaje de una cajera de hipermercado como jefa de administración fue una iniciativa del director financiero de Gowex, Francisco Martínez Marugán, que la captó para situarla al frente de una veintena de sociedades pantalla con las que se falsearon las cuentas de la empresa.

Fue la propia Antonia Antúnez la que explicó ayer ante el juez Santiago Pedraz, que el también consejero de Gowex contactó con ella a raíz de que publicara un anuncio en un portal de búsqueda de empleo en el que solicitaba un puesto como administrativa, ya que tenía este título en Formación Profesional. Fue así como el director financiero de Gowex contactó con ella y pasó de ocupar un puesto de cajera en Carrefour al de jefa de administración de la compañía tecnológica.

Según afirmó, su labor consistía en introducir mediante un programa informático las facturas falsas que le entregaba Martínez Marugán, sin que en ese momento ella supiera que lo eran. Al mismo tiempo, el consejero de Gowex la llevó a un notario, donde la emplazó a firmar unas escrituras en las que Antúnez aparecía como representante de una sociedad, que a su vez era la administradora de otras 21 sociedades fantasmas.

Además, Martínez Marugán le proporcionó una dirección de correo electrónico de un asesor financiero para que contactara con él en caso de que le surgiera alguna duda, pero con el tiempo la excajera sospechó que esa dirección era del propio directivo de Gowex, que se encuentra en libertad bajo fianza de 50.000 euros.

La imputada, a la que el magistrado había citado inicialmente para el próximo lunes, se presentó voluntariamente en el Juzgado de Pedraz el pasado martes para poner a su disposición un ordenador de Martínez Marugán y que utilizaba ella.

La asistenta contratada por la mujer de Jenaro García para hacer las labores de la casa, una emigrante llamada Guadalupe Esmeralda, recibió 300 euros por situarse a petición de la esposa del presidente de Gowex al frente, con la firma de las sociedades R. I. Tic Broker, CI Netcom TIC Broker Group o FM Twenty – One Telecom Network, en un ejemplo más de la trayectoria de Gowex.

GOWEX

La cajera. El consejero y director financiero de Gowex fichó en 2012 a una cajera de supermercado de Carrefour, María Antonia Antúnez, como jefa de administración de Gowex. Con su firma, la susodicha controlaba, en teoría, una sociedad que a su vez era la administradora de 21 sociedades fantasmas a través de las que se falseó las cuentas de la empresa.

La empleada de hogar. La esposa del dueño de Gowex, Florencia Maté, contrató como asistenta para realizar las labores de la casa, a la emigrante Guadalupe Esmeralda, a la que poco después indujo a prestar su firma como testaferro por 300 euros en varias sociedades.

El auditor. Gowex estaba auditado por la firma M&A Auditores, cuyo responsable José Antonio Díaz, pese a ganar casi 300.000 euros el último año nunca hizo declaración de renta.

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