Buscan al hombre que atropelló a un vecino en Vilaboa tras una discusión

La víctima, que permanece grave, caminaba por la acera cuando lo arrolló

La Voz de Galicia, Alberto Mahía , 25-07-2014

Nada se sabe de un vecino de Vilaboa (Culleredo) desde las ocho de la tarde del miércoles, desde el momento que se le vio huir a toda pastilla tras arrollar a un vecino con su coche, dejándolo malherido. Fuentes policiales sostienen que el suceso ocurrió después de una discusión entre ambos. La víctima permanece ingresado en el Chuac en estado grave, con un brazo roto por dos sitios y un fuerte golpe en la cabeza, además de numerosos moratones.

Conductor y víctima no se llevaban nada bien. El primero, de etnia gitana, se instaló en el lugar de Laxe junto a su familia hace dos años. Pero recientemente, habían tenido un encontronazo por unas supuestas amenazas a un niño, familia de la víctima. Vecinos de la zona suponen que por ahí vino la discusión, de la que nadie fue testigo. Se dijeron cosas y luego cada uno se fue por su lado. El problema es que uno se puso a caminar y el otro fue a por el coche. Para arrancarlo, acelerar, apuntar con el morro a su vecino y pasarle por encima cuando paseaba por la acera. No miró atrás. Continuó su marcha y desapareció. Nadie lo vio desde entonces y si lo vieron, callaron.

La Guardia Civil corrió al domicilio del supuesto autor de los hechos – podría ser imputado por un delito de intento de homicidio – por si estaba allí. Se encontraron a su familia, que negaron a los agentes saber de su paradero. Lo que si hallaron, con la ayuda de la Policía Local de Culleredo, fue el vehículo. Inconfundible, pues tenía el parabrisas completamente destrozado por el impacto. Pero del rastro del conductor, nada de nada.

Residentes de Laxe

Vecinos del lugar de Laxe se mostraban ayer sorprendidos por lo que había pasado. No tenían al supuesto agresor como persona peligrosa, si bien todos tenían alguna anécdota que contar sobre él, sobre pequeñas disputas que se quedaban en palabras feas, pero nada más que eso. Algunos no se lo explicaban porque nunca habían tenido problema alguno con la familia del ahora huido, a los que calificaban como «gente tranquila y educada que no se mete en problemas». Pero con ese individuo en cuestión hacen una excepción, pues a nadie se le escapa el enfrentamiento que tuvo con un niño de apenas 12 años, al que pudo haber amenazado.

La familia del perseguido prometió a la Guardia Civil que en cuento pudieran contactar con él lo convencerían de que se entregase. Eso sí, «con un abogado». Al cierre de esta edición, el hombre todavía continuaba en busca y captura para ser llevado ante el juez.

El lugar donde ocurrieron los hechos se encuentra en la carretera que une la Zapateira con Vilaboa, en Laxe, justo en ese punto en el que las casas aprietan tanto la vía que solo puede pasar un coche. No se produjeron los hechos ahí, sino a 50 metros, junto al cruceiro, en la acera. No hubo ni un testigo. Estaban solo ellos y el coche. La Guardia Civil acudió al hospital para conocer la versión del herido. Los agentes que llevan el caso están convencidos de que lo encontrarán muy pronto.

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