«Me duele que la gente piense que soy un racista», se queja Maroto

El jeltzale Gorka Urtaran afirma que el regidor «no es un xenófobo, es un oportunista» que utiliza esos argumentos con un objetivo electoralista

El Correo, Ander Carazo, 24-07-2014

El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, no da marcha atrás. Pese al revuelo que la pasada semana crearon sus acusaciones a los colectivos magrebíes por hacer un uso «escandaloso» de las ayudas sociales, el regidor se reafirmó ayer en sus declaraciones y anunció que no piensa cambiar de opinión. «En ningún caso he dicho que los inmigrantes hagan fraude, sino que he criticado un sistema que permite a determinadas nacionalidades llegar, aprovecharse de las prestaciones sociales y vivir durante años de los impuestos de todos los vitorianos», incidió el dirigente del PP.

Maroto señaló que la oposición está haciendo «un flaco favor a lo que es una evidencia social» y les reprochó que cuando se levantaron a leer una declaración conjunta en medio del hemiciclo durante el último pleno «no dieron la espalda al alcalde, sino a la realidad». «No voy a cambiar mi mensaje. Ese dinero no sale del bolsillo de la oposición o SOS Racismo Araba. Procede del bolsillo de todos los vitorianos, de algunos que están cobrando por trabajar 800 euros mientras ven que el vecino recibe 1.100 sin haberlo hecho en su vida», añadió el alcalde.

«Me duele que algunos piensen que soy racista. Eso demuestra que no conocen mi manera de sentir o pensar. Además, es una manera de actuar que no cabe en el siglo XXI», lamentó Javier Maroto, que aseguró que mantendrá reuniones con otras instituciones para tratar de impulsar medidas como la Ley Municipal vasca para determinar la competencia sufragadora de cada administración.

«Absolutamente impropio»

«Yo no digo que Maroto sea un xenófobo. No sé realmente lo que es. Sus planteamientos no responden ni a principios, ni a valores éticos, ni mucho menos a análisis profundos y sosegados sobre las cuestiones que plantea. Busca dar respuesta a las percepciones sociales que cree mayoritarias y trata de captar votos. No es un racista, es un oportunista», señaló el jeltzale Gorka Urtaran, que consideró «absolutamente impropio que un alcalde utilice argumentos tan incendiarios».

El portavoz del PNV percibe «nerviosismo» en estas declaraciones del gobernante conservador, ya que se están dando cuenta de los efectos que están teniendo las medidas que ha adoptado y, por eso, trata de desviar la atención. «Generalizar es peligroso. Por el hecho de que haya más de 40 políticos del PP condenados por la Justicia no se puede decir que todos sus miembros son unos delincuentes», planteó el concejal nacionalista, que respaldó a los trabajadores municipales de Asuntos Sociales para los que las palabras de Javier Maroto supusieron «una falta de respeto» a los vitorianos.

«Se ha relegado a los técnicos, se utilizan sólo criterios políticos y, además, se está mintiendo. Les importa muy poco las necesidades de la gente, sólo están interesados en su saldo de votos», censuró el socialista Peio López de Munain.

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