Personas en riesgo de exclusión narran su experiencia a través del videoarte

El Periodico, EFE / Bracelona, 14-07-2014

El programa de Arte para la Mejora Social de la Obra Social La Caixa ha presentado este lunes en el recinto del CaixaForum de Barcelona una treintena de proyectos de videoarte que han sido ideados y protagonizados por personas sin hogar, con transtorno mental o con adicciones.

Esta iniciativa, que pretende acercar los procesos artísticos y de creación a personas en riesgo de exclusión social, está en marcha desde el 2010 en diferentes puntos de España como Tarragona, Lleida, Barcelona y Madrid, donde se trabaja con centros sociales que ofrecen voluntarios dispuestos a contar su historia en tres minutos y en este formato poco común.

Cada una de las piezas de arte ha ejemplificado la variedad del propio género artístico y, por ello, han seguido patrones distintos que han ido, desde el musical o videoclip, hasta la mera narración de la historia y vivencias que han jugado, en todo momento, con imágenes metafóricas como el agua, la luz, la pintura o el reloj como símbolo del tiempo venido y por venir.

No obstante, todas las obras presentadas han tenido un hilo argumental común basado en un autorretrato en el que todos los participantes han evocado, de una forma u de otra, la esperanza, la libertad y la superación personal en un intento por transformar cada experiencia individual en parte del patrimonio social colectivo.

Este es el caso de, por ejemplo, el proyecto visual de Redohuar Ihaudoulen, quien, a través de su imagen visualizada encima del alambre de espino de Ceuta y Melilla y mientras se pintaba la cara de negro, ha evocado toda una reflexión sobre la construcción de la identidad a través de su condición de bereber, marroquí, español y sin techo.

En este mismo formato narrativo, fotográfico y de imágenes metafóricas, F.J. Azpeita, peruano y alcohólico, ha explicado cómo el secuestro de sus dos hijos, a los que aún no ha encontrado, le llevó a considerar el alcohol como una posible salida.

A pesar de la gran riqueza vital y de experiencias, estos proyectos no hubieran sido posibles sin los tres profesionales en materia del videoarte, Ferran Gassiot, Albert Bataller y Arume Calvo, que han guiado a los treinta participantes en todo su recorrido personal y artístico.

En este sentido, Arume Calvo ha enfatizado su labor en el proceso de transmitir y enseñar algunas de las pautas, metáforas y herramientas que utiliza el lenguaje artístico y que los protagonistas de estas historias han interiorizado para plasmar sus experiencias más allá de la palabra.

Por su parte, Ferran Gassiot ha destacado que la principal diferencia entre este proyecto y otros similares es el “rigor artístico” con el que se han hecho las obras, aunque, ha asegurado que “lo más importante ha sido el proceso de cohesión y elaboración de los participantes y no el resultado en sí mismo”.

Asimismo, los participantes han coincidido en agradecer a todos sus compañeros de proyecto y a los artistas la “oportunidad de conocerse y cohesionarse entre el colectivo” y han destacado que esta experiencia les ha servido para “conocer la vida a través del arte” en un proceso que han definido como “libertad terapéutica”.

“La vida que vivimos es movimiento, tiene sonido, tiene imagen”, ha destacado Calvo, quien ha explicado que, a través de todos estos elementos comunes, fuera del contexto rutinario, estos 30 nuevos artistas han conseguido transmitir y explicar en toda su magnitud una parte de la sociedad sobre la cual la mayoría somos analfabetos.

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