Las verdades contables
La Voz de Galicia, , 04-07-2014Las llamadas verdades contables no lo son tanto. Tienen muchos más matices que la matemática pura. Al final no hay verdades absolutas ni en los números ni en las facturas. Que se lo digan al juez Castro. Que se lo recuerden a Pilar de Lara. Todo depende. Del momento, de la declaración (en Hacienda o en los tribunales), de los papelitos rosas… Porque hay defectos de forma, que diría Baltar padre, y después están los defectos de fondo.
La segunda muerta de Ana Pie
Tiene mérito la cuarta posición. Cuando se arranca en el tartán desde una calle alejada del centro es toda una conquista. Porque en esta carrera de 1.500 no faltan los codazos ni los que siguen utilizando despectivamente la etiqueta «de provincias». ¿Será tan fácil olvidarse de 592.000 lectores?
En la cuarta posición
Si nadie lo remedia, la dominicana Ana Pie se morirá dos veces. La primera fue a causa de la enfermedad, a los cuarenta años. La segunda bien puede ser por el olvido. Su cadáver continúa en el hospital de Burela después de 23 días. La repatriación a su país, donde están sus dos hijas, cuesta 6.000 euros. Quizás acabe enterrada en A Mariña, convertida en emigrante ya para siempre.
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