Trias desconoce el proyecto de Qatar pero avala levantar una mezquita en Barcelona
Balañá niega estar negociando, pero la comunidad musulmana ratifica la oferta
El Mundo, , 26-06-2014El alcalde de Barcelona, Xavier
Trias, aseguró ayer desconocer el
proyecto del emir de Qatar para
comprar la plaza de toros Monumental
y transformarla en una gran
mezquita, pero avaló la construcción
de un templo de culto islámico en la
ciudad como reclama la comunidad
musulmana de la capital catalana.
El primer edil sostuvo que el Consistorio
no ha recibido «directa ni indirectamente
» ninguna propuesta
para abrir una mezquita en el coso
barcelonés. «No conocíamos nada
de nada, es la primera noticia», manifestó
Trias, quien consideró una
cifra «sorprendente y casi imposible
» los 2.200 millones que Qatar está
dispuesto a desembolsar para alzar
el macrocomplejo religioso en
Barcelona. Trias demostró no conocer
la magnitud de otros proyectos
similares acometidos por las mismas
empresas que ejecutarían la
obra de la Monumental si acabara
siendo aprobada, pues el consorcio
alemán formado por KSP Engel,
Zimmermann Architekten, Krebs y
Kiefer International está construyendo
actualmente en la bahía de Argel
otra mezquita valorada en 1.660 millones
de euros y con capacidad para
albergar hasta 40.000 fieles en el
interior del templo. Justamente la
capacidad que los qatarís pretenden
para la de Barcelona.
El alcalde se mostró más partidario
de que la Monumental acabe
acogiendo otro tipo de instalaciones
municipales sociales o culturales,
pero evitó rechazar tajantemente la
inclusión de la mezquita en el coso.
De hecho, abrió la puerta por primera vez a la construcción en la
ciudad del templo islámico del que
carece. Trias consideró «lógico» que
una gran mezquita acabe erigiéndose
en la capital catalana como reclaman
sus residentes musulmanes
desde hace casi dos décadas y solicitó
«sensatez y sentido común» para
materializar esta petición.
Los gobiernos socialistas precedentes
prefirieron optar por un modelo
de pequeños centros de culto
disgregados por la ciudad –que actualmente
aglutina a 24 de estos espacios
de oración– y abortó las anteriores
tentativas para construir una
gran mezquita. La última tuvo lugar
en el año 2000 durante el mandato
del alcalde Joan Clos. La intermediación
del gerente del hotel Juan Carlos
I, el saudí Mohamed Radi, no llegó
a buen puerto. El proceder del
Gobierno de este estado árabe, que
no sólo pretendía financiar el templo
sino dirigirlo, provocó la división de
la comunidad musulmana y el Consistorio
acabó desentendiéndose.
El proyecto había sido inicialmente
impulsado por Mowafak Kanfach,
fundador de la Federación Islámica
de Cataluña (FIC), director de la Casa
del Libro de Cataluña (FIC) y colaborador
de la fundación afín a
CDC Nous Catalans. Kanfanch declaró
entonces sentirse «engañado»
por los saudíes. Una década después, este sirio fue el encargado de volver
a impulsar el proyecto, convenciendo
al emir de Qatar, Tamim bin Hamad
Al Zani, de financiar el templo.
Pese a las palabras de Trias, Kanfach
mantiene que el Ayuntamiento
de Barcelona tiene constancia de la
intención de los qatarís de construir
la mezquita en la Monumental y lo
mismo dice de Balañá. La propietaria
del coso se limitó a negar ayer «la
existencia de negociaciones para la
posible venta de la plaza» y rehusó
hacer ninguna otra aclaración.
Lo cierto es que Balañá lleva intenándose
desprender de la plaza desde
antes de la prohibición de las corridas
en Cataluña en septiembre de
2011. Fuentes municipales relataron
ayer a este diario cómo la propietaria
del coso intentó convencer infructuosamente
al gobierno socialista de
Jordi Hereu para poder recalificar la
Monumental y construir pisos en su
interior o entregársela al Consistorio
a cambio de permitirle levantar esas
viviendas en las nuevas Glòries.
El líder del PP en Barcelona, Alberto
Fernández, se mostró disgustado
con Trias por «no cerrar la posibilidad
» de que la «megamezquita» se
acabe erigiendo en la ciudad y le instó
a «frenar» la construcción de un
gran templo que, señaló, «flota en el
ambiente desde hace tiempo».
La socialista Assumpta Escarp y
el líder de ICV Ricard Gomà coincidieron
en reclamar que el coso acabe
convertido en una isla de equipamientos
para los vecinos, mientras
el republicano Jordi Portabella prefirió
acusar a Balañá de lanzar un
«globo sonda» para encontrar una
salida a la Monumental.
La calificación de la plaza ya permite
destinarla a fines religiosos, pero
para cubrir el coso y construir la
mezquita sería necesario aprobar un
plan especial urbanístico, dado que
el recinto está declarado Bien de Interés
Cultural y cuenta con una protección
sólo superada por edificios
como la Sagrada Família.
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