Asaltan una casa y se llevan dinero y joyas tras amenazar a dos vecinos de SalvaterraLa oleada de robos causa alarma
Tres encapuchados escalaron por un muro hasta alcanzar una ventana y agredieron a la mujer y a otra persona mayor
La Voz de Galicia, , 25-06-2014La Guardia Civil investiga el asalto a una vivienda ocurrido durante la madrugada del lunes en Salvaterra do Miño. Tres personas encapuchadas accedieron al interior de la casa ubicada en el barrio de San Roque de la parroquia de Leirado escalando por un muro hasta alcanzar una ventana y agredieron a la propietaria, de 75 años y al antiguo párroco que también dormía en la vivienda.
Los hechos sucedieron sobre las dos de la madrugada. Minutos antes la víctima, una profesora jubilada, se había despertado por el ladrido de sus perros y vuelto a acostar al no apreciar nada extraño.
Cuando se volvió a levantar, los intrusos ya estaban dentro de su casa. La agarraron y la tiraron al suelo en el pasillo. Amenazaron con matarla si oponía resisencia. Uno de los asaltantes la sujetó con fuerza todo el tiempo mientras los otros dos atracadores revolvían la casa en busca de dinero y joyas. Dentro del domicilio también dormía el cura retirado, de 84 años de edad, que no puede valerse por sí mismo, a quien tiraron al suelo de una patada cuando este se despertó y salió al pasillo para ir al baño. El hombre se dio un gran susto cuando contempló la escena, puesto que como es sordo, no escuchó el alboroto.
La víctima, de nombre Pilar, señaló ayer que los delincuentes estuvieron registrando su casa por espacio de media hora y que, aunque pasó mucho miedo, trató de conservar la calma «porque soy una persona muy tranquila», dijo.
De hecho, al hombre que la mantenía sujeta por el cuello llegó a preguntarle «¿usted qué haría si le hicieran esto a su madre»?. El atracador le contestó que era huérfano.
Agresión
Como le estaba asfixiando al apretarle fuertemente por la boca, logró decirle que le sacara la mano, puesto que no le dejaba respirar. En ese momento fue hasta ella quien suponía que era el cabecilla de la banda y le dio un puñetazo en un ojo que le provocó un moratón. Los hombres le preguntaban en todo momento «onde están os cartos», y ella les decía «non rebusquedes, non me rompade a loza, porque non conduce a nada». Apenas tenía dinero en la vivienda. Solo unos 150 euros que tenía el sacerdote y otros 200 que ella guardaba en un monedero. Además lograron apoderarse de varias joyas que la mujer guardaba en la casa, como una gargantilla de oro que siempre llevaba puesta y unas monedas muy antiguas que había heredado. Pilar descarta que los atracadores fueron de nacionalidad extranjera. «Era más gallegos que yo, que soy de pura cepa, aunque a veces hablaban raro para disimular, explicaba ayer». Uno de ellos empezó a ponerse nervioso, por lo que optaron por marcharse tras asegurarse de que ya no había más objetos de valor dentro de la vivienda. Para asegurarse de que no avisaba a la Guardia Civil, le cortaron la línea telefónica y le obligaron a quedarse quieta sin gritar mientras ellos se escapaban. Finalmente la mujer pudo salir de la casa y pedir auxilio a sus vecinos.
La oleada de robos en viviendas y negocios del rural en Salvaterra do Miño ha generado alarma entre los vecinos. La Guardia Civil recomienda a la población a que no duden en avisar en el caso de que escuchen cualquier ruido extraño que no les sea familiar, puesto que es preferible que acuda una patrulla, aunque sea una falsa alarma, a que se produzca un robo que después quede impune. Los vecinos están desconcertados, puesto que durante los últimos meses son muchos los establecimientos a los que han entrado los amigos de lo ajeno. La última víctima ha sido la antigua profesora de la parroquia, con la que los delincuentes han demostrado que son capaces de actuar con violencia.
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