Personas de toda Galicia acuden a la zona para formarse como marineros

Incluso acuden a los cursos de capacitación senegaleses y ucranianos

La Voz de Galicia, Cristina Viu , 22-06-2014

El año pasado apenas hubo en la zona cursos de competencia marinera, que desde hace dos años son imprescindibles para poder embarcarse. Esta formación junto con la de marinero pescador, además del rol, es todo lo que necesita una persona para dedicarse a la pesca. La crisis económica ha hecho que en los últimos años haya crecido el interés por encontrar un puesto de trabajo en el mar, lo que ha llenado las aulas de las cofradías de aspirantes a pescadores de lo más variopinto.

La formación es gratuita y corre a cargo de la Xunta, en algunas cofradías hay más demanda que en otras, aunque al principio es difícil de calcular, porque son muchos los que se anotan en varios lugares. En la Costa da Morte las inscripciones no son las más altas de Galicia, lo que hace que recalen en los puertos locales personas venidas de toda Galicia. En Laxe está ahora en marcha uno de los cursos. De los 25 alumnos, solo siete son de los municipios de los alrededores. Hay aspirantes a marineros de Muxía y Malpica, pero también de Vilagarcía de Arousa. Además hay seis senegaleses residentes en A Coruña, Santander y Madrid. Todos ellos se han desplazado para asistir a estas clases que duran un par de semanas y que serán la puerta a un puesto de trabajo. No es el único caso de extranjeros. En Corme terminó otro curso hace solo una semana y hubo varios ucranianos. Los cormeláns estaban en minoría.

Chicos

Otro colectivo que era casi desconocido en la zona son los chicos que acaban de terminar los estudios de ESO o de Formación Profesional. Hace años que no se veía gente tan joven con intención de dedicarse al mar. En los puertos explican que la mayoría terminaba en la construcción, pero ahora, con la burbuja inmobiliaria pinchada, buscan una salida laboral que cada vez es más difícil.

Los secretarios de las cofradías de Laxe y Corme, sin embargo, no tienen nada claro que esos alumnos puedan quedarse en la zona, donde apenas hay necesidad de nuevos tripulantes. Además, tienen pocas posibilidades ante pescadores con experiencia a la hora de conseguir un puesto de trabajo.

En Corme señalan que cuando hay alguna vacante «collen aos que son do oficio», algo que los que realizan los cursos normalmente no tienen. Antonio Devesa, de Laxe, es de la misma opinión. Explica que antiguamente los padres enseñaban a los hijos y aunque estuvieran estudiando conocían las principales reglas ya que los fines de semana ayudaban a sus progenitores, algo que ya no ocurre, por lo que los alumnos son absolutamente novatos.

Entre los inscritos también hay mujeres, que tienen la intención de dedicarse al marisqueo. Son muy pocas las que se han planteado embarcarse, pero es una opción que siempre existe y que no hay que desaprovechar.

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