España acoge al 0,4% de los refugiados que piden asilo a la UE

"Lo peor es convertirte en un número", dice Rudaina Al-Kindi una siria que lleva un año en el país.

El País, Sara Lorente López, 17-06-2014

“La decisión de ser refugiado no la tomas tú, te ves obligado a hacerlo”. Rudaina Al – Kindi es una refugiada siria de 33 años que lleva uno viviendo en España. Al – Kindi ha hablado este martes, en la presentación del último informe de la situación de las personas refugiadas en España, de su dura vida como refugiada de un país que le ha hecho pasar por las tres peores experiencias, según ella, que puede sufrir alguien: “La guerra, el hambre y el miedo”.

Los datos de este informe revelan que la respuesta del Gobierno español ante este problema social ha sido ineficiente. Las cifras señalan que de las 49.510 personas que fueron reconocidas como refugiadas por la UE, España solo concedió este estatuto a 206 de ellas, es decir, un 0,4%. Lejos de países como Alemania, que llegó a las 10.910 acogidas o Francia con 7.475. El resultado empeora si se tiene en cuenta que esta es la menor cifra en España desde la entrada en vigor de la Ley de Asilo en 2009.

Los datos han sido elaborados por CEAR, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, que lleva 12 años analizando la desprotección a la que quedan expuestas las personas que huyen de países en guerra, de dictadores, de violaciones de los derechos humanos, y se encuentran con un muro de trabas para que otro país los acoja. “Tu vida se llena de preguntas y más preguntas”, explica Rudaina Al – Kindi que tuvo que abandonar su carrera de Derecho en Siria debido a los peligros a los que se veía expuesta al trasladarse de su casa a la zona universitaria. “Lo peor de ser refugiado es convertirte en un caso de estudio, en un número”.

Los resultados de 2013 también muestran los refugiados que deciden pedir protección en España. En este punto, el número de los que lo hacen se ha disparado un 74%, pasando de 2.588 en 2012, a 4.502 este pasado año. Parte de este aumento se explica por el avivamiento de los conflictos en Malí y Siria, aunque en el segundo caso, el aumento de sirios que pidieron asilo ha sido mayor en otros países europeos; en el conjunto de la UE lo hicieron 50.000, en España 725. La secretaria general de CEAR explicaba este martes que los sirios no piden protección en nuestro país, “porque hay mucha desconfianza hacia el sistema”.

La organización también ha sido muy crítica con el Gobierno español al que ha acusado de dar datos falsos sobre el número de inmigrantes que llegan a Ceuta y Melilla. Este mensaje alarmante, dicen en CEAR, fomenta el racismo y “pone en riesgo la cohesión social”, asegura su secretaria general. El presidente de la organización, Carlos Berzosa, ha querido recordar que “los colectivos más importantes de inmigrantes en España, como los marroquíes, los rumanos o los ecuatorianos, no entran en patera ni por las vallas”. “Hay más españoles trabajando fuera de nuestro país que los 400 que están esperando para entrar en Ceuta”, expone irritado Berzosa. Precisamente fue CEAR la que promovió a finales de marzo la campaña Esto hay que cortarlo para pedir 100.000 firmas en favor de la retirada de las concertinas. Por el momento ya llevan 10.000.

Rudaina Al – Kindi, refugiada siria, cree necesario que España se comprometa con la ayuda a las personas que piden asilo ya que sus vidas dependen de las leyes que se apliquen en el país que les recibe. “Lo peor de todo esto no es perder tu casa, sino perder tu país”, concluye emocionada.

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