Cáritas atendió a 1.524 personas en la comarca a lo largo de 2013
Diario Vasco, , 17-06-2014Cáritas de Oarsoaldea ha presentado la memoria de su actividad a lo largo del año 2103, haciendo públicos los datos más significativos de la labor realizada en la comarca. Según los responsables de la Comisión Zonal de Cáritas del Arciprestazgo de Errenteria, el número de personas atendidas de manera regular y continuada a lo largo de 2013 ha sido de 1.524 personas, duplicando la cantidad de 757 personas que recibieron ayuda el año 2011.
Del total de personas atendidas en el Arciprestazgo de Oarsoaldea, 1.154 corresponden a Errenteria y el resto, 370, a los municipios de Pasai Antxo – Donibane, Lezo y Oiartzun. Aparte de la ayuda humana en forma de acogida y acompañamiento, las ayudas económicas concedidas han ascendido a 233.11 euros, lo que supone el 75% más que el 2011. De esta cantidad, 191.086 euros ha sido distribuida en Errenteria y la cantidad restante ha ido a los otros municipios de Oarsoaldea.
Estas ayudas han ido dirigidas a hacer frente a los gastos de alquileres y facturas del hogar, así como a asegurar la alimentación y la supervivencia. También se han dado ayudas en concepto de comedores y libros para los niños así como para medicamentos, a transporte, etc..
Señalan que «algunas de estas ayudas han sido transitorias hasta que las personas pudieran completar el tiempo de empadronamiento y así poder acceder a las ayudas sociales. No obstante, y debido al alargamiento de la crisis cada vez el tiempo de ayuda a las familias está siendo mayor».
El perfil de las personas receptoras de las ayudas de Cáritas corresponde a familias inmigrantes en un 70%, destacando que «cada vez son más numerosas las familias autóctonas que están cayendo en la pobreza y demandan ayuda a Cáritas. A destacar la presencia cada vez más frecuente de personas jóvenes y de mujeres con niños a su cargo».
Cáritas cuenta con la dedicación de 45 personas voluntarias que acogen, acompañan y ayudan a las familias en riesgo de exclusión social.
Los recursos económicos provienen de las propias parroquias así como de Cáritas Diocesana. A este respecto «conviene señalar que cada vez está siendo mayor la aportación solidaria de la base eclesial así como de la sociedad en general aumentando considerablemente sus donativos. De manera que podemos afirmar que, afortunadamente, la solidaridad no está en crisis».
Efectos perniciosos
Cáritas denuncia que «esta crisis y sus perniciosos efectos responden a la existencia de un sistema socio – económico radicalmente injusto en su raíz como lo ha señalado el Papa Francisco al definirlo como un sistema que mata y crea cada vez mayor injusticia e inequidad».
Añaden desde Cáritas el hecho de que «esta crisis está siendo cada vez más intensa en su impacto, más extensa en su afectación y más cronificada en su duración. Cada vez van siendo más las personas que se sitúan en el umbral de la pobreza y la precariedad. Cada vez son más las familias que habiendo gastado sus recursos dependen de Cáritas para garantizar siquiera mínimamente la supervivencia. Contrariamente a lo que se viene anunciando, Cáritas no percibe ningún atisbo de recuperación. Más bien constata la cronificación de la crisis y el hecho de que quienes antes han sido afectados por sus consecuencias, tardarán probablemente muchos años en poder mejorar su situación».
Cáritas hace un llamamiento a la Administración «a fin de que provea de más medios al Sistema de Protección Social para paliar las consecuencias más sangrantes de la crisis. Pedimos que no se produzca ningún tipo de recortes en los servicios básicos ni en ningún ámbito que perjudique a los estratos de población más vulnerable y que se provean los recursos necesarios para posibilitar los procesos de inserción social» y quiere mostrar su agradecimiento por el trabajo de «todos los voluntarios y colaboradores».
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