Atrapado en Ferrol y al borde de la huelga de hambre para que le devuelvan el pasaporte
Robert Diallo denunció a las personas que lo acogieron, a las que acusa de estar reteniéndole el documento en su domicilio
La Voz de Galicia, , 08-06-2014Con solo 14 años Robert Diallo emprendió rumbo a ninguna parte desde su Guinea natal como vigilante de barco. Trabajó en el sector de la construcción en Senegal, para después recorrer buena parte de la geografía nacional en busca de oportunidades hasta llegar a Ferrolterra. Y ahora siente que el mismo lugar que un día le acogió es la peor de sus cárceles.
Tras trabajar en Narón en la empresa Camuyde durante un año no le renovaron, así que decidió probar suerte en Ferrol. Pero la suerte ni se le acercó. «Aquí es imposible encontrar trabajo, tengo que irme», señala Diallo con la desolación de quien anhela un imposible. No tiene en su poder el pasaporte, y sin él no puede marcharse por la sencilla razón de que no puede hacerse otro. Su permiso de residencia ha caducado. La única salida que contempla es recuperarlo, cueste lo que cueste.
«Sé que lo tienen ellos»
Robert lleva ya cuatro años en la comarca. Tras sobrevivir buscando albergues o cajeros en los que resguardarse del frío, conoció a una persona que le prestó su ayuda. Le dijo que podría vivir con ella y con su pareja en su domicilio, y así fue durante un tiempo. Pero un día Robert, viendo que en la ciudad no encontraba trabajo, se fue a Ourense para buscarlo. Allí permaneció durante dos meses, hasta que a su regreso asegura que les pidió una maleta con varios efectos personales que había dejado en su interior.
Dice que la maleta se la dieron, pero abierta y sin su pasaporte. Lo había guardado allí, y está totalmente convencido de que permanece en la casa y de que no se lo quieren devolver. Así consta en la denuncia que presentó el pasado 2 de mayo en la comisaría. También consta que se lo pidió a ambos de buena fe en reiteradas ocasiones sin éxito, pero siente que el tiempo se acaba. «Sé que lo tienen ellos y que no me lo quieren dar. Pero yo necesito irme, tengo que encontrar trabajo porque si no me echan del país. No he dejado de buscarlo», repite Robert una y otra vez como un mantra.
«No puedo volver a Guinea»
Actualmente se encuentra en la calle. Acude con regularidad a la Cocina Económica y a Arraigo, pero sabe que no puede seguir en esta situación. La alternativa no quiere ni oírla. «No puedo volver a Guinea, si vuelvo sería una vergüenza para mí. Muchos prefieren vivir aquí en la calle que volver. Allí piensan que al llegar ya se encuentra trabajo», lamenta.
Su desesperación llega al punto de querer iniciar una huelga de hambre. Quiere que las instituciones le vean y le ayuden, que la policía haga algo más por encontrar su pasaporte. «No quiero ser famoso por salir en el periódico, solo quiero que me ayuden para que pueda irme», asegura.
crónica la lucha de un guineano sin papeles
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