Médicos emigrados: entre la nostalgia y la formación

La Voz de Galicia, F. U. Ourense / la voz, 30-05-2014

Carmen López Soto lleva tres años en Inglaterra, en una unidad de enfermos neurocríticos del Addenbrooke´s Hospital de Cambridge. Como muchos otros médicos jóvenes españoles, esta anestesista se trasladó al país anglosajón impulsada por la crisis económica. «Posiblemente cuatro o cinco años antes, cuando aquí había buenos contratos y la situación era otra, no me lo hubiera planteado» reconoce. Pero también pesó su temperamento inquieto y su interés por conocer otras formas de trabajar.

Aunque ahora dice sentirse perfectamente adaptada, el comienzo fue difícil. «Es muy duro adaptarte a otra sociedad y a otras formas de hacer las cosas. Te vas de aquí siendo médico, con esa seguridad, y allí te sientes como si tuvieras que empezar de cero y encima no conoces a nadie. Además el sistema sanitario inglés es terriblemente complejo, pero es una experiencia que recomiendo absolutamente a quien esté dispuesto a pasarlo mal. Es duro, pero bonito», señala. Para esta joven profesional, formada en Ourense, esta emigración laboral tiene algo positivo: «Conocer otros sistemas te da para comparar. Aprendes a ver las cosas buenas y malas de cada sistema, y cuando comparas te das cuenta de que ni aquí se hace todo bien ni en otros sitios se hace todo mal. Cuando sales de la burbuja entiendes que hay cosas que aquí se podrían hacer mejor y copiar de lo que, por ejemplo, se hace en Inglaterra, y también que a los ingleses les iría mejor si copiasen otras cosas de aquí. Te das cuenta de que todo se puede mejorar y profesionalmente creces». Y una de esas cosas que los ingleses hacen bien, en su opinión, es «no dejar escapar a su gente».

Carmen tuvo ocasión de contar esas experiencias vivenciales a sus compañeros en el Colexio Oficial de Médicos, a los que también habló de cuestiones más técnicas como el abordaje del traumatismo craneoencefálico.

Ella no se plantea de momento el regreso. Tiene perspectivas para seguir desarrollando su labor profesional en Inglaterra y «no quiero volver a arrepentirme. Ya lo hice una vez. Volví porque me prometieron unas condiciones que luego se quedaron en un contrato de mes y medio», recuerda.

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