Piden 5 años para 6 miembros de una banda extranjera que se dedicaba a robar en casas
Los procesados, de nacionalidad colombiana, residían en Ferrol y viajaban a A Coruña para desvalijar pisos
La Voz de Galicia, , 29-05-2014Alguien les pasaba información y ese alguien nunca apareció. Porque esta banda integrada por colombianos viajaban a la ciudad desde Ferrol a tiro fijo. Antes de subirse al coche ya sabían que el piso en cuestión estaba vacío de dueños y lleno de joyas. De ahí su éxito. La policía les supone muchos más asaltos de los que finalmente pudieron atribuirles, que son cuatro. Siempre hacían igual. Con una palanca reventaban la cerradura, ya fuese de las de antes o blindada, buscaban por toda la vivienda y desaparecían solo con el oro. Siempre con mucho oro. Por todo ello, la Fiscalía les imputa un delito continuado de robo en casa habitada, por lo que pide que sean condenados a una pena de cinco años de prisión.
Ya llovió desde la detención de esta banda. Fue en 1999, después de semanas en que la policía les pisaba las huellas por varios robos. El primero de ellos, el 29 de julio de 1999. Tres de ellos, dos hombres y una mujer, se presentaron en un edificio de General Sanjurjo armados con una palanca y con el don de saber usarla. Entraron porque sabían de sobra que sus dueños no estaban y tardarían en regresar y exploraron todos los rincones de la vivienda en busca de joyas. Lograron un jugoso botín de cadenas, relojes, sortijas, esclavas y anillos.
Aún con la resaca del éxito, tres días después regresaron de nuevo a la ciudad para hacer lo que mejor sabían, entrar en pisos. Y lo hicieron en uno de la calle México. No perdonaron ni un audífono que había en una mesilla. Y mucho menos las joyas que estaban repartidas en distintas estancias de la casa. Aquel día su propietaria estaba dentro, pero no se enteró por su sordera, problema que conocían los malandros porque alguien se lo había contado.
No regresaron a Ferrol a celebrar el robo. Se quedaron para desvalijar aquel mismo día otra vivienda. Esta en calle Pintor Luis Mosquera. No había mucho oro, así que se conformaron con una consola y una colección de cerámica.
Cuando fueron detenidos y registraron sus casas, hallaron todo el género robado.
(Puede haber caducado)