FALLO DEL MACROPROCESO A DOS PROSTÍBULOS
El cuartel del sexo de pago
Los acusados controlaban las entradas y salidas de las mujeres y su salud sexual
El Periodico, , 28-05-2014La Audiencia de Barcelona destaca el régimen de «subordinación y acuartelamiento» al que eran sometidas las mujeres que ejercían la prostitución en el Riviera y el Saratoga, «con dependencia y control deambulatorio, de entradas y salidas, de actividad sexual» y revisiones sanitarias, con extracciones de sangre y toma de muestras biológicas que se llevaban a cabo en los mismos locales. Estos prostíbulos captaban, sostienen los magistrados, inmigrantes en situación irregular en España y, en ocasiones, menores (no se ha formulado acusación por este motivo), lucrándose sus propietarios con un porcentaje de lo que estas mujeres obtenían por los servicios sexuales.
El tribunal entiende que el régimen de explotación de las chicas «deriva de una situación de vulnerabilidad, dado que procedían de países deprimidos económicamente» y en muchas ocasiones «se trataba de personas en situación administrativa irregular, no ilegales como se les viene llamando, pues no consideramos ilegal a ningún ser humano» . Algunas prostitutas carecían de trabajo, domicilio, permiso de residencia y desconocían el idioma. Estaban en un lugar «extraño» sin vínculo familiar, social o laboral.
En el Riviera ejercían una media de 150 mujeres, lo que reportaba a los dueños del club, según su contabilidad, 27.000 euros de beneficio diarios y 16,2 millones anuales. En el Saratoga, lo hacían de 40 a 60, con lo que el burdel ganaba al día 15.720 euros y 5,6 millones al año.
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