El ganador de las europeas en el Reino Unido "bebe y fuma demasiado", según su esposa
Nigel Farage, el controvertido líder del euroescéptico UKIP, ha acabado con un siglo de bipartidismo pese a ser tachado de racista
El Correo, , 28-05-2014Las elecciones europeas se han convertido en una caja de sorpresas. Si en España ha irrumpido Podemos, liderado por el tertuliano Pablo Iglesias, a la primera fila de la escena política, en el Reino Unido ha saltado a la palestra el populista y euroescéptico Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP). Con un 27,5% por ciento de los votos, es la primera vez desde 1906 que la formación que gana unas elecciones en todo el territorio nacional del Reino Unido no ha sido el Partido Conservador o el Partido Laborista.
A falta de atribuir tres representantes norirlandeses del total de 73 escaños británicos en la Eurocámara, UKIP suma 24 eurodiputados (11 más que en 2009), seguido por el Partido Laborista, con 20 (siete más) y 25,40% de los votos, y los conservadores, con 19 escaños (siete menos) y 23,93 % de apoyo. No resulta extraño que, tras estos resultados, Nigel Farage, su controvertido líder, aspire a convertirse en el “árbitro político” en las elecciones de mayo de 2015.
Y todo ello pese a ser considerado una formación racista por sus adversarios políticos en un fenómeno al que muchos analistas han comparado con la victoria del partido ultraderechista de Le Pen en Francia. Lo más curioso de todo es que Nigel Farage no es nada consecuente con las políticas antiinmigración que defiende su formación, ya que su esposa, que trabajaba de operadora en la City de Londres, es alemana. En otras palabras, llevando a la práctica sus ideales hasta el extremo, hubiera sido casi imposible que se hubieran conocido.
Precisamente, Kirsten, que así se llama esta alemana, convertida de sopetón en la primera dama de la nueva estrella política del Reino Unido, ha desvelado en una entrevista a The Daily Telegraph algunos rasgos del carácter de su marido y niega con vehemencia que sea racista. Y todo ello pese a que Farage declaró durante la campaña que se sentiría “incómodo” si una familia rumana se instalase en su vecindario. Seguramente no tendría tantas pegas si se tratara de una familia de ascendencia germana que, como sus dos hijas, hablasen inglés y alemán.
“Bebe y fuma demasiado”
Eso sí, Kirsten Farage ha tenido que admitir que su esposo “bebe y fuma demasiado”. Normal, teniendo en cuenta que suele ser inmortalizado con una pinta en la mano en el típico pub británico. También ha desvelado que “lleva un ritmo de vida trepidante. No duerme mucho, no descansa mucho, no come a la hora…”. En otras palabras, la mujer del líder de UKIP cree que “sobrevive a golpe de adrenalina”. Y de cervezas, claro.
Cuando llega a casa tras tomarse unas cañas, Nifel Farage, cuyo principal hobby conocido es la pesca, ayuda a las tareas domésticas cortando el césped o sacando la basura, por lo que Kirsten le está eternamente agradecida. Por eso, y por el sueldo que cobra de la Cámara de Bruselas por hacer de secretaria de su marido, ya que “es incapaz de lidiar con la informática”. Es más, ni siquiera tiene un smartphone, conformándose con un “móvil obsoleto en el que solo puede enviar y recibir SMS’s. Lo único que ha aprendido a hacer”, resalta la mujer buscando la comprensión del periodista del diario británico.
El tiempo dirá si Farage es solo una estrella fugaz en el firmamento político británico. En todo caso, la oposición a Bruselas avanza a pasos agigantados en todo el país y Farage se atreve, tras su respaldo mayoritario en las urnas, a pedir que se adelante el referéndum sobre la posible salida del Reino Unido de la UE, inicialmente previsto para 2017. Incluso ha logrado el apoyo de muchos escoceses que tradicionalmente han visto con buenos ojos el sueño de una Europa unida, argumento defendido por los independentistas para desligarse del Reino Unido. Y todo ello desde el calor del amor en un pub.
(Puede haber caducado)