Cameron desenmascara a Farage

El premier británico le retrata como ‘un político con grandes gastos y su mujer en nómina’

El Mundo, CARLOS FRESNEDA LONDRES CORRESPONSAL, 27-05-2014

El premier británico David Cameron pasó al ataque contra su nuevo rival por la derecha, Nigel Farage, tras la campanada histórica del Partido de la Independencia del Reino Unido (Ukip), que ayer se adjudicó además su eurodiputado número 24 en el territorio hostil de Escocia.

«Farage no es un tipo corriente que uno se puede encontrar en un pub, sino un político profesional con grandes gastos y con su mujer en nómina», advirtió Cameron en declaraciones a la BBC 4, recordando los 15 años de eurodiputado del líder del Ukip, fugado de las filas conservadoras en tiempos de John Major.

El primer ministro reconoció su decepción por el tercer puesto de los conservadores y admitió que los británicos están «profundamente desilusionados con la Unión Europea». «El mensaje ha sido recibido y entendido», admitió Cameron, acuciado por las presiones del ala derecha de su partido para adelantar al 2016 el referéndum sobre la salida de la UE.

«La prueba real sobre mi plan para Europa serán las elecciones generales del 2015», advirtió Cameron, no sin antes admitir que este año le espera una «larga lucha» ante el inusitado ascenso del Ukip, definido por él mismo hace un par de años como «un puñado de lunáticos, chiflados y racistas encubiertos».

El partido euroescéptico se impuso en la recta final con el 27,4% de los votos, frente al 25,4% de los laboristas y el 23,9% de los conservadores. Los Verdes logran tres asientos y relegan al Partido Liberal Demócrata del viceprimer ministro, Nick Clegg, al quinto puesto nacional, con un eurodiputado. El SNP de Alex Salmond consigue al final dos asientos en Bruselas y cede el tercero al Ukip, que logró superar sorprendentemente el 10% en Escocia y se perfila como una amenaza a las ambiciones independentistas del SNP.

«Nunca antes en la Historia de Reino Unido un partido insurgente había logrado imponerse a los grandes en unas elecciones nacionales», declaró un triunfal Nigel Farage en la fiesta celebrada por el Ukip en Southampton, hasta donde llegó la onda expansiva del terremoto euroescéptico. Farage dijo sentirse en «la luna» y prometió plantar batalla hasta conseguir al menos una veintena de diputados en Westminster y consolidarse como el nuevo árbitro de la política británica, en detrimento de los liberal demócratas.

Pese a las presiones de su propio partido para que arroje la toalla (poniendo como ejemplo al propio Rubalcaba), el viceprimer ministro, Nick Clegg, dijo ayer que piensa seguir en su puesto y completar la legislatura en coalición con los conservadores. «Nuestra estrategia no ha funcionado y es la hora de buscar respuestas», reconoció el líder liberal demócrata, que prometió cambios en las líneas maestras del partido.

Por boca de los laboristas habló el ex premier Tony Blair, que aseguró que los británicos deberían estar «preocupados» por el auge de un partido como el Ukip. «El mundo está cambiando muy rápidamente y hemos asistido a un debate dominado por el sentimiento antiimigración y por los deseos de abandonar la UE», advirtió Blair. «Estamos asistiendo a expresiones de ira sobre lo que está ocurriendo en el siglo XXI, pero no a la busca de respuestas ni de soluciones reales».

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