ELECCIONES EUROPEAS 2014. resultados en europa
Una Eurocámara más difícil de gobernar
El PPE gana pero pierde fuerza y se mantiene por delante de los socialistas Extrema derecha, izquierda radical y eurófobos cumplen los pronósticos Los liberales siguen como bisagra
Deia, , 26-05-2014La próxima Eurocámara seguirá estando liderada por el Partido Popular Europeo, que se convirtió ayer de nuevo, según los resultados provisionales disponibles al cierre de esta edición, en la fuerza política más votada en la Unión Europea por delante del Partido Socialista Europeo y del grupo de los liberales y demócratas, que se mantienen como fuerza bisagra en el hemiciclo. Estas tres familias sumarían entre ellas 476 de los 751 escaños de la Eurocámara, con margen para formar mayorías pero no con la comodidad suficiente frente a un bloque euroescéptico y populista más potente que nunca. Aunque no logran el peso que necesitan para boicotear el proyecto europeo, especialmente si los grandes grupos avanzan hacia una gran coalición a la alemana, sí disfrutarán de un altavoz sin igual para hacerse más visibles que nunca en Europa.
Y es que, tal y como habían vaticinado los sondeos, los tres partidos grandes de la Eurocámara pierden terreno. El PPE se deja 61 escaños y miles de votos en toda Europa, los socialistas pierden 11 asientos mientras que los liberales habrían contenido la gran debacle que les auguraba una pérdida de más de veinte asientos y se dejarían una docena. Esta primera horquilla de resultados estaba previsto que se fuera actualizando hasta las cuatro de la madrugada y de nuevo a partir de las seis también mantiene a los verdes como cuarta fuerza y a la izquierda en quinto lugar por delante de los tories británicos y los euroescépticos. El resto de eurodiputados, en total 107 escaños, ni pertenecen a un grupo político ni han concretado su afiliación, una tarea para la que tendrán todavía algunas semanas antes de que asuman sus escaños el próximo 1 de julio.
La jornada electoral, que concluyó ayer con el voto en 21 de los 28 Estados miembros el resto votaron entre el jueves y el sábado, deja una Eurocámara mucho más fragmentada y polarizada que la actual con un porcentaje de votos grande en manos de los partidos extremistas, tanto de izquierdas como de derechas, así como eurófobos. Especialmente evidente fue en Francia donde el Frente Nacional de Marine Le Pen, partido xenófobo y antieuropeo, se convirtió en la fuerza más votada con un 25% de los votos lo que significa que podría obtener alrededor de 23 escaños frente a los 3 que ha tenido hasta ahora. “Este resultado es un shock, un terremoto”, llegó a decir ayer el primer ministro francés, Manuel Valls.
Un seísmo que no es aislado. La extrema derecha danesa podría pasar de ser la tercera fuerza política en su país a la primera. También sube con fuerza en Austria mientras que el Partido por la Libertad de Geert Wilders, al que el jueves se le auguraba un fuerte batacazo, finalmente se mantendría como segunda fuerza política, empatado con los liberales, lo que le asegurará los tres escaños de la última legislatura. La cita deja también el avance preocupantes de los partidos neonazis en países como Alemania o Grecia y de la izquierda radical en Grecia. Donde no se vio la debacle que se esperaba fue en la abstención. Finalmente el dato de participación fue similar al de 2009 con una tasa de votantes del 43,11%, frente al 43% de hace cinco años.
Un dato que no es ta catastrófico como el que se esperaba y que según el Parlamento Europeo sirve para cambiar la tendencia a la baja que se vive desde 1979 cuando votó el 63% de los ciudadanos con derecho a voto. Según la Eurocámara, la participación habría aumentando en diez países entre ellos Alemania, Reino Unido o Grecia mientras que habría caído en diecisiete países, en algunos como Eslovaquia habría sido de apenas el 13%. “No es perfecto pero al menos es la primera vez en la que hemos contenido la abstención”, valoró ayer el presidente del PPE, Joseph Daul. “La gran catástrofe no ha sucedido. La lucha de los candidatos ha dado un gran impulso, pero no ha sido suficiente”, añadió el jefe de filas de los socialistas en la última legislatura, Hannes Swoboboda. “Un 43% no es muy elevado pero lo importante es que por primera vez sube y no baja como hemos visto en los últimos 30 años. Espero que en las próximas elecciones podamos incrementar esa cifra y que en dos o tres elecciones supere el 50%”, añadió el candidato liberal a presidir la próxima Comisión Europea, Guy Verhoftstadt.
Nuevo presidente de la CE
Ese era otro de los alicientes que se votaban ayer. Por lo menos en teoría. Según el Tratado, el próximo presidente de la Comisión Europea se elegirá en función de los resultados de las elecciones europeas lo que significa que el democristiano luxemburgués Jean Claude Juncker, es quien parte desde hoy con más papeletas para hacerse con ese puesto. La batalla comienza mañana en la reunión primero que mantendrá la conferencia de presidentes del Parlamento Europeo y por la noche los jefes de estado y de gobierno en una cena informal en la que analizarán por primera vez los resultados. De momento Juncker, pese a las muchas dudas que ha suscitado su deseo real de hacerse con el liderazgo del Ejecutivo comunitario, insistió ayer en que quiere ser “el próximo presidente de la comisión porque el PPE ha ganado de manera clara estas elecciones”.
Un puesto al que el socialista Martin Schulz no está dispuesto a renunciar tan fácilmente y augura batalla. “Estoy preparado para negociar con cualquiera”, advirtió, rechazando los datos que apuntan a que su grupo habría perdido casi una treintena de escaños frente a los populares. Por su parte, el liberal Guy Verhofstadt recordó que lo que garantiza el acuerdo suscrito entre todos los grupos es que el grupo más grandes hará el primer intento por conseguir una mayoría entorno a su candidato pero que si no lo consigue pasará el testigo al segundo y después al tercero.
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