Seísmo en Europa por el avance de los radicales

Ganan los conservadores, con una baja participación, el 43,11%,que propicia el triunfo de los eurófobos en Reino Unido y laizquierdista Syriza en Grecia - El ultraderechista Frente Nacional da la sorpresa y se imponeen Francia

Diario de Noticias, M. González, 26-05-2014

Un fantasma recorre Europa, y en esto caso es el ascenso
imparable de los radicales y euroescépticos en varios países,
aunque las elecciones otorgaron una amplia mayoría a las fuerzas
proeuropeas.

pamplona – La victoria en los comicios, en los que el voto
de ciudadanos de 21 países dibujó una nueva Eurocámara y eligió
de forma indirecta y por primera vez al próximo presidente de
la Comisión Europea, cayó del lado de los conservadores del Partido
Popular Europeo (PPE), que con un importante desplome de escaños,
62 al bajar de 274 a 212, ven como la recesión económica les
inflige un severo castigo, solo aliviado por el hecho de que
el democristiano luxemburgués Jean – Claude Juncker se sitúa como
el más firme candidato a presidir la UE. La mayoría de los asientos
perdidos por los conservadores corresponden a grandes países
donde han gobernado en los últimos años, España entre ellos.

También la factura de la crisis ha sido alta para los socialistas,
con unos decepcionantes resultados. La Alianza de los Socialistas
y Demócratas europeos (S&D) seguirá siendo el segundo grupo con
más presencia en el hemiciclo europeo, pero con 185 escaños,
diez menos, cuando las previsiones es que lograran una mayor
presencia y superaran incluso los 200. Sufren también los liberales
de ALDE, grupo en el que se integran PNV y CIU, que pierden 13
escaños y se sitúan en 71, aunque seguirán siendo la tercera
fuerza en la Eurocámara.



Frente a este gran bloque de fuerzas tradicionales, la izquierda
ha experimentado un aumento significativo de Los Verdes y las
Izquierda Unitaria Europea, que se muestran como alternativas
a la hegemonía bicolor de las últimas dos décadas. Así, los Verdes
con 55 escaños, el 7,3%, e Izquierda Unitaria con 45 escaños,
el 5,9%. Por detrás de ellos, se situaron los Conservadores y
Reformistas Europeos, el grupo de los tories británicos, con
40 escaños, el 5,3%.



Los comicios, por otra parte, reflejan un bipartidismo que está
capa caída, pero que no se desploma: populares y socialistas
siguen sumando más del 60% de los asientos, aunque con un complicado
panorama, pues los populismos, de derechas y de izquierdas, confirmaron
en las urnas la fulgurante subida que les daban los sondeos,
y complicarán la gobernabilidad del proyecto europeo, con la
extrema derecha del Frente Nacional francés como mascarón de
proa, y con una presencia amplia de Norte a Sur (en Dinamarca
y Finlandia, pero también en Grecia e Italia) y de Este a Oeste
(Hungría, Alemania, Reino Unido).



La penetración de estos movimientos radicales, que pueden llegar
a disparar la bancada de los europarlamentarios no inscritos,
puede ser clave a la hora de complicar el avance hacia una mayor
integración.



Los dos grandes partidos, que votan lo mismo el 70% de las veces,
han entreabierto la puerta a una gran coalición de gobierno.
Pese a la pérdida de escaños, el candidato de los socialdemócratas
europeos, el alemán Martin Schulz, afirmó en Berlín que dialogará
con todos los grupos parlamentarios en la Eurocámara para tratar
de formar una coalición que lo eleve a la presidencia de la Comisión
Europea (CE) en lugar de Juncker “Trataré de encontrar una mayoría
para mí. Veremos quién logra al final el mayor respaldo”, señaló
Schulz.



Su rival, Juncker, se mostró dispuesto a dialogar con los socialistas
y con otras fuerzas políticas de la Eurocámara para conseguir
su respaldo y lograr ese puesto. El candidato del PPE señaló
que tendrá que pactar con las otras fuerzas políticas, probablemente
con los socialistas de Martin Schulz, aunque señaló que también
está “abierto a ampliar la mayoría a otras fuerzas políticas
como los Verdes, que siempre pueden contar con mi simpatía”.
“También con los liberales (de ALDE) entre los que cuenta con
muchos amigos, pero en ningún caso con partidos de extrema derecha”,
dijo Juncker, que afirmó que “si tengo que ser presidente de
la CE con las voces de la extrema derecha, rechazaré inmediatamente
el mandato”.



Juncker también manifestó su alegría por el ligerísimo aumento
de la tasa de participación, que en estos comicios quedó en una
media del 43,1%, una décima más que en los comicios de 2009.
“Me felicito de que la tasa de participación haya subido”, dijo
el político luxemburgués, que señaló la equivocación de los sondeos
al respecto previos al voto.



De hecho, la abstención, el otro gran peligro que amenazaba estos
comicios, fue menos terrible de lo que se presagiaba. Al final
la participación se situó en 43,1%, lo que significa un punto
de inflexión pues desde las primeras elecciones, en 1979, se
ha producido cada cinco años un descenso paulatino de la participación
hasta llegar al 43% en 2009.


FRANCIA



La ultraderecha arrasa y castiga a los socialistas



Francia ha sido la gran sorpresa de esta jornada electoral. El
ultraderechista Frente Nacional (FN) se convirtió ayer, por primera
vez en unos comicios de ámbito nacional, en el primer partido
de Francia en las elecciones europeas con un 2% de los votos.
En segunda posición se situó la conservadora Unión por una Mayoría
Popular (UMP), con algo más del 20% de los votos y el Partido
Socialista (PS) en el Gobierno, con un inapelable voto de castigo,
quedó relegado a la tercera con un poco más del 14%.



El FN, que había conseguido un 6,3% de los sufragios en las anteriores
europeas de 2009 con 3 diputados, y cuyo anterior récord en este
tipo de comicios era del 11,7% en 1989, podría tener ahora entre
23 y 25 escaños del total de 74 que estaban en juego en Francia.



El primer ministro, Manuel Valls, consideró que el triunfo del
Frente Nacional (FN) es “un terremoto”, y que las instituciones
europeas tendrán que responder “muy rápido”, aunque avanzó que
va a continuar con las políticas de ajuste que ha puesto en marcha
desde que llegó al cargo hace ocho semanas, tras el precedente
varapalo electoral de su partido, el socialista, en las municipales.



La presidenta del FN, Marine Le Pen, reclamó a Hollande que disuelva
la Asamblea Nacional y convoque elecciones legislativas porque
consideró que el Ejecutivo actual carece de legitimidad para
seguir funcionando. Le Pen interpretó la victoria de su partido
como una muestra de que los franceses “no quieren seguir siendo
dirigidos desde fuera, someterse a leyes que no han votado y
obedecer a comisarios que no se han sometido al sufragio universal”.



En una primera reacción durante un debate en la cadena France
2, el portavoz del Gobierno y ministro de Agricultura, Stéphane
Le Foll, consideró que estas elecciones en Francia constituyen
“una alerta” y “para Francia en Europa una señal que debilitará
su posición”. Copé estimó, en ese mismo debate televisivo, que
los franceses han querido mostrar “un enfado extremo” que responde
a “la forma en que los franceses son gobernados” por los socialistas.
“Han querido lanzar una fuerte advertencia y han ido más allá
de la UMP”, argumentó.


ALEMANIA



Respaldo a Merkel con el peor resultado de la CDU



El bloque conservador de la canciller Angela Merkel ganó las
elecciones con un 35,9% de los votos, en unos comicios marcados
por la entrada en la Eurocámara de los euroescépticos y ultraderechistas
alemanes. Pese a renovar su liderazgo, el porcentaje obtenido
por el bloque conservador de Merkel, que le otorga 35 escaños,
es el peor logrado por la CDU/CSU en unas elecciones europeas,
mientras que los socialdemócratas lograron una importante subida
al reunir un 27,4% de los votos, que se traducen en 27 escaños,
seguidos por Los Verdes, con un 10,4%, es decir, 11 escaños;
las voces euroescépticas –hasta hace bien poco opción tabú en
Alemania– irrumpen con fuerza gracias a AfD, una formación creada
hace apenas un año y que logra siete escaños. La Izquierda, también
alcanza siete con escaños por su 6,9% de votos, y los liberales
(3,4%), 3 escaños.



Otros seis partidos lograrían un escaño: el partido de Familia,
Piratas, los neonazis del NPD, los ecologistas del ÖDP, los euroescépticos
Votantes Libres y el Partido para la Protección de los Animales.
La entrada en la Eurocámara de media docena de partidos minoritarios
nuevos no está tan ligada a un aumento de su atractivo como a
la eliminación del mínimo de votantes preciso para obtener representación
que ordenó recientemente el Tribunal Constitucional alemán para
estas elecciones.


REINO UNIDO



Los antieuropeos dan el golpe definitivo



El antieuropeo Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP),
de la mano de su líder Nigel Farage, ganó las elecciones en Reino
Unido por delante de los conservadores del primer ministro David
Cameron y del opositor partido Laborista. Y seguirá liderando
el grupo euroescéptico Europa de la Libertad y la Democracia,
que obtiene 36 escaños. De acuerdo con estos resultados muy provisionales,
el respaldo para UKIP sería del 30%, frente al 24% de los laboristas
y un 23,2% de los conservadores. UKIP, que reclama que el Reino
Unido abandone la Unión Europea (UE), fue en 2009 la segunda
fuerza más votada en este país con 13 escaños, detrás de 25 eurodiputados
conservadores.



Al conocer los primeros resultados, Farage se declaró convencido
de que ha logrado consolidar “el terremoto” del mapa político
que prometía para el Reino Unido. “Nunca antes en el Reino Unido
un partido considerado insurgente ha logrado liderar unas elecciones
nacionales”, dijo Farage, eurodiputado desde 1999. Farage ha
dicho que aspira a lograr un acuerdo entre los euroescépticos
para bloquear la votación de la próxima Comisión.



Tradicionalmente las elecciones al Parlamento europeo son ganadas
por la oposición en el Reino Unido, que en este caso correspondería
a los laboristas. Unos 46 millones de británicos fueron llamados
a las urnas el jueves para elegir a sus 73 representantes de
la Eurocámara, así como para unos comicios locales parciales
en Inglaterra e Irlanda del Norte que dieron como ganador al
Partido Laborista pero ya confirmaron el ascenso de UKIP. Mostrando
su habitual desapego por las cuestiones europeas, la participación
en el Reino Unido fue del 36%, muy por debajo del 43,11% de la
Unión Europea, si bien por encima del 34,7% registrada en este
país en 2009.


ITALIA



Gana Renzi pero Grillo se abre paso



Italia ha sido otro ejemplo del surgimiento de fuerzas alternativas
con una dudosa proyección europea. Los italianos votaron en unos
comicios al Parlamento Europeo tras una campaña electoral dominada
por los ataques entre los principales candidatos y cuyos resultados
se interpretan en clave interna. Italia ha sido otro ejemplo
del surgimiento de fuerzas alternativas con una dudosa proyección
europea. El primer ministro italiano, Matteo Renzi, con menos
de cien días en el poder, logró el domingo la victoria para el
Partido Democrático (PD) en los comicios europeos, en los que
acabó con el desafío al statu quo lanzado por Beppe Grillo.



El jefe del Gobierno, que durante su breve paso por el poder
ha comenzado a aplicar una agenda de reformas que estima imprescindibles
para sacar al país de la crisis, evitó el “sorpasso” (adelantamiento)
pronosticado por el excómico Grillo.



A falta de resultados oficiales, dado que el escrutinio comenzó
después de las once de la noche tras el cierre de los colegios
electorales, el PD logró una holgada ventaja en las proyecciones
de voto sobre el partido que amenazaba con sacarle del Gobierno.



Según esas proyecciones, la distancia entre el PD y el Movimiento
5 Estrellas (M5S) de Grillo quedaba en una horquilla situada
entre los quince y los veinte puntos, muy lejos de los sondeos
preelectorales, que habían reducido hasta a unos cinco la distancia
entre ambos antes de la cita.



En cuanto a la participación, con algo más del 58 %, quedó por
debajo del 66,3 % de los comicios de 2009.



La victoria de Renzi llega a pesar de la impopularidad de medidas
aprobadas por el Ejecutivo del partido socialdemócrata, como
la reforma laboral, o la resistencia de otros partidos a aceptar
cambios institucionales anunciados por el primer ministro, como
la del Senado.


GRECIA



La izquierda gana por primera vez



La respuesta a la Troika quedó reflejada en Grecia mejor que
en ningún otro país rescatado. La izquierda radical liderada
por el candidato a la presidencia de la Comisión Europea Alexis
Tsipras ganó ayer las elecciones griegas al Parlamento Europeo,
con una ventaja cómoda frente a los conservadores en el Gobierno
que le llevaron a reclamar el anticipo de comicios generales.
Syriza obtuvo el 26,5 % frente al 23,2 % alcanzado por los conservadores
de Nueva Democracia, el partido del primer ministro Andonis Samarás.
Se trata de la primera vez que un partido situado a la izquierda
de la socialdemocracia gana unas elecciones en este país, y en
comparación con las elecciones europeas de 2009, cuando alcanzó
un 4,70 %, Syriza obtuvo un resultado casi seis veces superior.
Tsipras habló de un resultado “histórico” y urgió la convocatoria
de elecciones anticipadas.


PORTUGAL



Castigo a los partidos tradicionales



Los electores portugueses, hartos de recortes subidas de impuestos,
castigaron ayer a sus partidos tradicionales con una abstención
récord del 66% y la elección de un independiente en los comicios,
celebrados una semana después del fin del rescate del país. El
principal partido opositor, el Socialista (PS), fue el ganador
oficial, con el 31% de los votos , aunque por estrecho margen
sobre los conservadores que respaldan al Gobierno (27%) y que
se presentaron como Alianza Portugal.


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