Mar de fondo

Dimisión de la realidad

Diario de Noticias, Por Xabi Larrañaga, 24-05-2014

El alcalde de Sestao debe dimitir. En primer lugar, por lo que dijo eludiendo el matiz, ya que la verdad suele estar en los detalles. En segundo lugar, por el tono chulesco que empleó para decirlo, pues la estética a veces es también la ética. Y en tercer lugar, y sobre todo, por enorgullecerse de que se salta la ley, que es como si un cura galleara de faltar a misa. Lo repetiré, porque habrá quien lo olvide: el alcalde de Sestao debe dimitir. ¿Sigo?

Supongo que, al calor de la polémica, se puede ir más allá. Y es que uno cree, y lo tiene ya escrito, que la principal causa de la debacle de la izquierda europea es que a menudo niega la incómoda realidad. De modo que se la ofrece en bandeja a la derecha, y a la ultraderecha, para que la manipulen a su antojo. Quizás un ejemplo extremo sea suficiente: siendo obvio – ¿o no es obvio? – que resulta imposible acoger aquí al mundo entero, abunda una progresía cuya solución es ¡abajo las fronteras! Como lema es precioso. Como utopía también. Como ley orgánica a partir de hoy, en nuestro barrio, con nuestro presupuesto, tal vez mole menos.

Ojalá creciera un discurso pegado a la calle, posibilista, entre la deriva neonazi y el buenísmo impoluto. Porque al igual que existe el peligroso populismo azul, existe el irresponsable populismo rojo. Y, ya que estamos, y por dar otro ejemplo, mientras la izquierda siga ocultando que hay un problema con algunos gitanos rumanos, no parará de engordar una derecha que sin complejos afirme que sí lo hay. Y hasta una ultraderecha que nos cuente que la culpa de todo lo que pasa es de ellos. ¿A quién votan infinitos pobres? Habrá que estudiar el fenómeno, ¿no?

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