Nacer a bordo de una patera
Una subsahariana da a luz en el mar de Alborán asistida por otras cinco embarazadas
El Mundo, , 22-05-2014Los tripulantes de la guardamar Calíope,
la embarcación de Salvamento
Marítimo que la tarde del martes
se disponía a rescatar a 54 inmigrantes
de origen subsahariano a
bordo de una patera a unas cinco
millas al Este de la isla de Alborán,
quedaron estupefactos cuando uno
de sus ocupantes alzó sus manos
para mostrarles un bebé recién nacido
que acababa de ver la luz en
mitad del Mediterráneo, para que le
prestaran atención preferente.
Se trataba de un varón que no
quiso esperar la llegada a tierra y
que había sido alumbrado apenas
unos minutos antes por una de las
16 mujeres de origen subsahariano
que realizaban la travesía. Otras
cuatro también estaban embarazadas.
Las mujeres que se encontraban
junto a la joven parturienta la
ayudaron como pudieron para que
pudiera parir por sus propios medios,
algo que se produjo antes de
que llegaran los equipos de rescate,
que luego también la auxiliaron y la
llevaron junto al recién nacido sanos
y salvo hasta el puerto de Almería.
«Cuál fue nuestra sorpresa cuando
durante la maniobra de acercamiento
y embarque nos muestran
un bebé recién nacido que todavía
tenía la placenta y el cordón umbilical
colgando», recordaba ayer todavía
emocionado por lo sucedido Nicolás
Uribarren, capitán de la embarcación
de Salvamento Marítimo.
A partir de ahí, lógicamente, la
prioridad del equipo de salvamento
fue atender cuanto antes al niño y a
la madre, que fueron rápidamente
subidos a bordo de la guardamar en
una maniobra dificultada por el
fuerte viento de poniente que soplaba
en la zona. La joven madre aún
estaba sangrando, por lo que se le
prestó una primera asistencia de urgencia.
Una vez que las 54 personas que
se encontraban en la patera fueron
embarcadas, el buque puso rumbo
al puerto almeriense, donde llegarían
todos ellos sanos y salvo apenas
dos horas después, sobre las
ocho de la tarde.
El capitán relata que en el trayecto
los cinco miembros de la tripulación
y él mismo trataron en todo
momento de mantenerlos resguardados,
de «dar calor al bebé y a su
madre, y a esta también alimentos y
bebida, y sobre todo mantenerlos
unidos». «Sólo podíamos hablar con
ella mediante gestos, pero entendimos
con claridad que su único deseo
en ese momento era tener a su
bebé en sus brazos. Nunca nos ha
pasado una cosa como esta. Teníamos
una cubierta abarrotada, pero
ella sólo quería estar pegada a su hijo
», continúa el máximo responsable
del buque.
Tras contactar con el centro de
Salvamento de Almería,Uribarren
supo que en esos momentos navegaba
por la zona el buque de la Armada
Meteoro, por lo que se pusieron
en contacto con él para que enviara
un doctor y un enfermero,
«quienes evaluaron el estado del niño
y de la madre y confirmaron que
era bueno», mucho mejor de lo que
cabía esperar dadas las condiciones
en las que se había producido el
parto. «El doctor aconsejó que, ya
que la guardamar Calíope era una
embarcación rápida, lo mejor era
que la mujer y su bebé continuaran
en ella hasta el puerto almeriense,
que es lo que finalmente se hizo».
Una vez en tierra firme, y tras ser
atendidos por voluntarios de la
Cruz Roja, ambos fueron trasladados
junto a otros 14 tripulantes de la
patera al Hospital Torrecárdenas,
donde inicialmente quedaron nueve
ingresados, entre ellos la madre
y el hijo, que ayer seguían en el centro
sanitario, mientras que tres personas
fueron dadas de alta.
Entre los que fueron trasladados
al hospital para ser atendidos se encontraban
los siete menores que viajaban
en la patera –cinco de uno a
tres años y dos adolescentes– y las
cinco mujeres embarazadas. Fuentes
médicas han informado de que
una de ellas también estaba a punto
de parir y que otras dos personas seguían
en Observación de Urgencias.
La Cruz Roja ha informado de
que en el puerto atendió hasta las
1.30 horas de la madrugada del
miércoles a los inmigrantes –31
adultos, 16 mujeres y siete menores–
a quienes realizaron un examen físico
y ofrecieron ropa seca, calzado,
mantas, comida y bebidas calientes.
Una vez que madre e hijo sean
dados de alta, serán ingresados en
un centro de acogida mientras se
desarrolla el procedimiento legal para
su expulsión por entrada ilegal.
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