Condenado por abusar de su cuñada cuando dormía en un sofá

4,5 años de prisión para un boliviano de 38 años que la abordó cuando estaba ebria en un piso de Pamplona

Diario de Noticias, , 20-05-2014

PAMPLONA – Un varón, de nacionalidad boliviana y de 38 años, ha sido condenado a 4 años y medio de prisión y a 8 años de alejamiento de la víctima por la Audiencia Provincial por haber abusado sexualmente de su cuñada cuando esta dormía en el sofá de su casa.

La sentencia, recurrible ante el Supremo, recoge que en la noche del 23 de marzo de 2012 el procesado, en situación irregular en España, después de haber estado por distintos establecimientos de ocio en compañía de su mujer y su cuñada, de 31 años, se dirigieron al domicilio del matrimonio en el Casco Viejo de Pamplona. Una vez en el interior del inmueble, y tras dirigirse la pareja a su dormitorio, la cuñada se quedó a dormir en el sofá, dado el estado de ebriedad en el que se encontraba. Durante la madrugada, el acusado, aprovechando el estado de embriaguez en el que se encontraba la víctima, abusó de ella hasta el momento en el que se despertó y le rechazó.

El procesado alegó durante el juicio que la relación había sido consentida, pero según el tribunal “se ha de partir del estado de embriaguez que presentaba la víctima y de la falta de explicación del procesado de cómo se produce el consentimiento de la víctima”. De hecho, al declarar ante la Policía y el juez instructor, el acusado dijo “no acordarse” de nada y, una vez que se le realizan las pruebas de ADN, en las que “se evidenciaba la existencia de relaciones con la víctima”, fue cuando reconoció que mantuvo tales actos de forma consentida y que, “hasta entonces no había dicho nada porque estaba aturdido, bebido”. Pero los magistrados consideran que la tardanza “casi un año, en reconocer que tuvo relaciones, aunque consentidas, es meramente exculpatoria. El procesado pudo, días después de que se le recogiera la muestra para el ADN, estando sereno y tranquilo, reconocer que tuvo relaciones”.

Después de los hechos, la víctima, a la que defendió como abogado del Servicio de Atención a la Mujer (SAM) Manuel González-Boza salió a la calle “desaliñada, nerviosa y fue observada por dos agentes de Policía Municipal. Su declaración inculpatoria es creíble, sincera y congruente”, relatan los jueces que, sin embargo, dicen que la actitud del acusado “nos pareció una puesta en escena que había estado ensayando”. – E. Conde

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