Abercham se enfrenta a una multa de 600 euros por acoger a indocumentados

Diario Sur, EFE , 12-12-2013

El Ministerio Fiscal ha pedido una pena de 60 días de multa, a razón de 10 euros diarios, contra el expresidente de Melilla y actual líder de la oposición, Mustafa Aberchan, por considerarle culpable de una falta de desobediencia leve a la autoridad, tras acoger a inmigrantes en su domicilio.

La Fiscalía ha reclamado esa misma pena para el presidente de la asociación Pro Derechos de la Infancia (Prodein), José Palazón, que se ha sentado en el banquillo de los acusados junto a Aberchan en un juicio de faltas celebrado en el Juzgado de Instrucción número 4 de Melilla .

Los hechos juzgados tuvieron lugar el pasado 25 de abril, tras producirse un asalto masivo de inmigrantes a la valla de Melilla, cuando una treintena de inmigrantes subsaharianos se refugiaron en el domicilio de Mustafa Aberchan, primero en la rampa del garaje, aprovechando que la cancela estaba entornada, y después dentro del garaje, ya que Aberchán les abrió la puerta.

Aberchan ha reconocido que él mismo abrió la puerta a los inmigrantes después de advertir, hasta en tres ocasiones, a los agentes actuantes, que en su condición de creyente y de médico no iba a permitir actitudes violentas contra los inmigrantes en su domicilio.

Durante la declaración, la fiscal le recordó el deber de todo ciudadano a colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a lo que Aberchan exigió respeto a su profesión de médico, ya que mientras los inmigrantes estuvieron en su garaje los atendió con agua y zumos y les curó las heridas que tenían.

El juicio, que ayer quedó visto para sentencia, se ha celebrado por la denuncia de cinco guardias civiles, hecho por el que ha protestado la defensa de Aberchan, que dijo que los agentes no aparecen en las actuaciones practicadas en calidad de denunciantes, sino que es por una denuncia de la Fiscalía a través de una información de la Guardia Civil.

Los cinco guardias civiles han coincidido en que los inmigrantes mostraron una actitud violenta contra ellos, tras entrar a Melilla en un salto masivo. La fiscal argumentó en su petición de condena para los dos acusados que el agente de la autoridad, «a veces con riesgo para su propia vida, tiene que emplear cierto grado de fuerza para restablecer el orden social», y «guste o no, siempre hay que proteger la autoridad de los agentes y castigar a quienes atentan contra ellos».

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