Así hemos narrado en directo el funeral de Nelson Mandela en el Soccer City de Johannesburgo

La lluvia ha acompañado en todo momento la ceremonia de homenaje al primer presidente negro de Suráfrica que ha congregado a un centenar de líderes mundiales

Público, SERGIO LEÓN, 11-12-2013

Un estadio con capacidad para más de 90.000 personas, inundado de bailes y cánticos, ha acogido el funeral de Nelson Mandela, Madiba. Después de días con una infinidad de actos en su honor, el multitudinario acto ha unido en el Soccer City de Johannesburgo a cerca de un centenar de líderes mundiales. Aunque hay quienes nunca llorarán al que fuera su más duro enemigo, quien acabó con sus privilegios, hoy gran parte del mundo han rendido homenaje al líder negro que acabó con el apartheid en Suráfrica.

La lluvia, presente en todo momento, ha sido uno de las protagonistas de la jornada. El agua hizo retrasarse el inicio del funeral y ha sido el principal motivo por el que el estadio no ha estado lleno a rebosar aunque no ha disminuido el ambiente festivo que se ha respirado en todo momento. Según la tradición africana, “si llueve cuando eres enterrado, significa que los dioses te dan la bienvenida en el cielo”.

El homenaje, de más de cuatro horas de duración, ha servido de encuentro entre políticos y familiares de Mandela poco frecuentes. Para la historia quedará el saludo inaudito entre los presidentes de EEUU, Barack Obama, y Cuba, Raúl Castro. Sus discursos han sido de los más destacados. También han intervenido el actual presidente Surafricano, Jacob Zuma, la jefa de Estado de Brasil, Dilma Rousseff o el obispo y Nobel de la Paz, Desmond Tutu, además de familiares y amigos de Madiba.

Tras esta ceremonia religiosa ecuménica, los actos de despedida de Mandela continuarán del miércoles al viernes en Pretoria, por cuyas calles desfilará el féretro del expresidente. También en la capital, en la sede del Gobierno y en esas mismas jornadas, estará instalada la capilla ardiente. El funeral de Estado tendrá lugar el próximo domingo en la localidad de Qunu, en el sureste de Suráfrica, donde creció Mandela y había pedido ser enterrado.

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