Cánticos neonazis en Europa por la ‘sangre y el honor’

Miles de seguidores de Amanecer Dorado piden en Atenas que liberen a su cúpula

El Mundo, HÉCTOR ESTEPA ATENAS ESPECIAL PARA EL MUNDO, 01-12-2013

Cientos de antorchas encendidas en la noche. Banderas nacionales. Cánticos por la «sangre» y el «honor». Unos 3.000 seguidores del partido neonazi heleno Amanecer Dorado se concentraron ayer frente al Parlamento del país para exigir la puesta en libertad de su cúpula. Tres de los diputados del partido, incluido el gran líder Nikolaos Mijaloliakos, permanecen en prisión preventiva tras haber sido acusados de pertenencia a banda criminal. Varias llamadas telefónicas implican presuntamente a los arrestados con el apuñalamiento mortal, el pasado 19 de septiembre, del rapero izquierdista Pavlos Fyssas. Le mató un militante del partido. La violencia fue en sentido contrario el pasado 1 de noviembre: dos militantes de Amanecer Dorado fueron asesinados en la puerta de una de las sedes del partido.

Una manifestación paralela izquierdista se concentró ayer en la Universidad de Atenas para intentar avanzar hacia la protesta neonazi, pero cientos de policías lo impidieron por el temor a un choque.

Quienes se concentraron en la céntrica plaza de Syntagma cantaban consignas como «No a la cárcel para los nacionalistas» y portaban todo tipo de símbolos de signo ultra. Comparten mucha de la parafernalia con los grupos neonazis de toda Europa. Los ultras han adquirido una popularidad inusitada en los últimos años, al amparo de la crisis, en países tan dispares como Grecia, Hungría, Polonia, Eslovaquia, Austria, Bulgaria, Francia o España.

En algunos de esos estados el movimiento es todavía minoritario. Otros han visto cómo esos grupos han conseguido entrar en los parlamentos nacionales o regionales. Ése es el caso de Amanecer Dorado en Grecia. Cuenta con 18 de los 300 diputados de la Asamblea helena y sigue siendo, a pesar de todos sus problemas, tercero en intención de voto en el país.

El problema no es sólo griego. Eslovaquia ha visto esta semana cómo Marian Kotleba, detenido en varias ocasiones por incitar al odio, fue el candidato más votado en la región de Banska Bystrika, la mayor del país, en las elecciones regionales del pasado 23 de noviembre. El Tribunal Supremo ya había ilegalizado su anterior partido por haber organizado marchas paramilitares contra la minoría gitana y porque proponía eliminar la democracia.

También en el Parlamento húngaro han conseguido entrar los ultras. Allí aparecen bajo el emblema de Jobbik. A ese partido pertenecen 43 de los 386 diputados húngaros. La agrupación ha sido vinculada por la prensa y los partidos opositores como neonazi, antisemita y homófoba. Uno de los parlamentarios del partido ha llegado a pedir abiertamente que se registre a los judíos ante las autoridades para evitar «riesgos» en la seguridad nacional.

No son los únicos extremistas del país. Decenas de organizaciones piden una Hungría «libre de judíos» o de gitanos. Suelen realizar marchas al estilo militar. Los crímenes son cada vez más frecuentes. Cuatro neonazis fueron encarcelados el pasado verano tras haber asesinado a seis gitanos entre 2008 y 2009. La profanación de cementerios judíos parece ya práctica común.

Austria es otro país con problemas. Los extremistas austríacos continúan protagonizando manifestaciones callejeras en un país donde una agrupación de ultraderecha, el Partido de la Libertad de Austria, contabiliza a 40 de los 183 diputados del Parlamento. Incluso llegó a formar parte de una coalición de gobierno durante cinco años (2000-2005) aupado por la popularidad de su líder histórico, Jörg Haider, fallecido en un accidente en 2008.

El auge de los neonazis conduce inevitablemente al país donde se inventó la ideología. El Partido Nacional Demócrata de Alemania (NPD) ha introducido a 13 de sus miembros en varios parlamentos regionales.

Muchos son los grupos neonazis independientes que actúan en Alemania. Las autoridades calculan que hay 26.000 activistas de la extrema derecha unidos en 6.000 organizaciones. Unas 180 personas han perdido la vida desde la reunificación. El país ha visto recientemente levantarse una ola de violencia contra la comunidad turca. Incluso una célula ha sido acusada de 10 asesinatos en los últimos siete años.

Llamamientos a los parlamentos
> La ideología neonazi comienza a tener una destacada presencia en Polonia, mientras que es menor (aunque aparentemente al alza) en España y Francia.

> Quienes estudian estos grupos hacen llamamientos a los parlamentos donde tienen representación para que los aíslen políticamente y se preguntan cómo detener su popularidad.

> Los neonazis alemanes llegaron a corear «Blanco, no sólo el color de un jersey».

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