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Sudáfrica rinde alegres homenajes a Nelson Mandela, el padre de su libertad
Centenares de personas se acercaron a la casa de 'Madiba' para honrarle mediante cánticos y bailes
Deia, , 08-12-2013Johannesburgo. Superada la profunda tristeza del anuncio de la muerte de Nelson Mandela, Sudáfrica rinde homenaje al hombre que venció a un régimen racista y devolvió la libertad al pueblo, y lo hace con alegres homenajes en los lugares más emblemáticos de su lucha. La celebración se centra principalmente en Johannesburgo, la ciudad que sirvió a Madiba (como se conoce popularmente al expresidente en su país) para escapar de su tribu y convertirse en el mayor símbolo de la lucha por los Derechos Humanos.
En casi todas las calles de una de las urbes más grandes de África hay una referencia al héroe sudafricano, que murió el pasado jueves a los 95 años y cuyo rostro serigrafiado llena árboles, vallas, farolas, coches y hasta grandes fachadas.
Hay algunas con crespones negros, pero casi todas son imágenes de un Madiba sonriente con un mismo mensaje: “Gracias Tata (padre)”. Este es, precisamente, el espíritu que desprende ahora la ciudad, el de un profundo agradecimiento y alegría por su vida.
Los alrededores de la casa en la que vivió y murió Mandela, situada en el barrio de Hougthon, reflejan este sentimiento de respeto y alegría. La vivienda, situada en el cruce de las calles 4 y 12, se ha convertido en un lugar de culto que reunió ayer a centenares de personas que expresaban su agradecimiento a Madiba con permanentes cánticos y bailes.
Había personas de todas las razas y religiones, familias enteras que acudieron a decir su último adiós al hombre que logró que la mezcla de cultos y pieles se convirtiera en normalidad. “No puedo decir que esté de duelo, estoy más bien contenta, nos ha dado tanto que solo podemos celebrar quien fue. No solo fue un héroe político, también fue un héroe personal”, explicó la joven sudafricana Simone Oosthuizen. “¿Qué se puede decir de un hombre así? Creo que la palabra es magnífico. Es una gran persona que hizo mucho por nosotros”, dijo el joven sudafricano Chris Sterley.
La acera que rodea la casa del expresidente se ha transformado en un inmenso altar de ofrendas repleto de flores, velas y dedicatorias personales. “De la oscuridad nos llevó a la luz; de la muerte a la inmortalidad; de la mentira a la verdad”, agradece uno de los mensajes escritos frente a la puerta del “hijo de la tierra en la tierra del sol”.
el coraje de ‘madiba’ También hay muchos que recuerdan y valoran el coraje moral de aquel activista pro derechos humanos que pasó 27 años en la cárcel por su oposición al régimen de segregación racial del apartheid, impuesto por la minoría blanca. Y, por supuesto, hay espacio para el negocio en forma de puestos de comida y de recuerdos con el rostro de Mandela, e incluso para la publicidad, como el cartel promocional de Sudáfrica que luce sobre un muro de su vivienda.
La situación, aunque con grandes contrastes entre las zonas, se repite en el gueto negro de Soweto, donde vivió el Mandela pobre, joven y recién llegado a la ciudad. Allí no hay tantos móviles de última generación captando el momento, pero la sensación festiva es mayor, los cánticos más fuertes y los bailes más numerosos. Soweto siente a Mandela como un verdadero héroe.
Los homenajes populares al expresidente no se circunscriben a esta urbe, también se suceden en el resto del país con gestos cariñosos de ciudadanos sudafricanos y extranjeros que quieren rendirle un último tributo. El horizonte final de esta gran fiesta se divisa en el gran funeral de Estado que se celebrará el próximo día 15, al que asistirán líderes de todo el planeta.
Entretanto, el país, ajeno a los inmensos preparativos oficiales que conlleva un acto semejante, seguirá celebrando el legado de Madiba.
Mandela se convirtió en 1994 en el primer presidente negro de la historia de Sudáfrica, y lideró junto a su antecesor en el cargo y último líder del apartheid, Frederik De Klerk, una transición democrática que evitó una guerra civil entre blancos y negros. Gracias a ese esfuerzo reconciliador, Mandela y De Klerk compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.
despedida popular en pretoria Más allá de fastos y reacciones oficiales, Sudáfrica podrá despedir en la calle a Nelson Mandela, su presidente más querido y popular, con actos de tributo que den al mayor número de ciudadanos la oportunidad de decirle adiós.
Dos días después de su fallecimiento a los 95 años, el Gobierno sudafricano anunció ayer que el féretro del que fuera el preso político más famoso del mundo desfilará por las calles de Pretoria entre el 11 y el 13 de diciembre. “Cada mañana, cuando los restos salgan de la morgue hacia la capilla ardiente, esas rutas se harán públicas”, dijo Neo Nomodu, directora de la Oficina de Comunicación e Información del Ejecutivo (GCIS), a los periodistas en Johannesburgo.
Las autoridades pretenden así ofrecer a los sudafricanos que no podrán asistir a su capilla ardiente – que tendrá lugar en la sede del Gobierno en la capital – la opción de participar en la despedida. “Vamos a animar a los ciudadanos a echarse a la calle mientras (el féretro) marcha por las calles de Pretoria hacia los Union Buildings (sede gubernamental)”, señaló Nomodu.
Nomodu precisó que se controlará el acceso de la ciudadanía a la capilla ardiente. El Gobierno explicó que quienes quieran asistir al velatorio deberán acreditarse antes, y que tendrán que acudir al lugar del evento en autobuses especiales.
“Mi madre no se va a despertar por la mañana (por ejemplo) diciendo: ‘Déjenme entrar en los Union Buildings’. Todo el mundo (…) necesitará acreditarse”, subrayó la directora de la GCIS.
Asimismo, se ha puesto en marcha el proceso para acreditar a la legión de periodistas locales y extranjeros que cubrirá las exequias fúnebres.
En Johannesburgo, el Gobierno ha convocado para ello a los reporteros en la sede de la televisión pública, SABC, el distrito comercial de Sandton y junto al FNB Stadium de Johannesburgo. Allí está previsto para el 10 de diciembre otro de los actos que dotan de carácter popular a los funerales de Madiba, nombre de su clan dentro del pueblo xhosa con el que se conoce en Sudáfrica a Mandela.
Miles de vecinos del antiguo gueto negro de Soweto – donde está ubicado el estadio y en el que vivió Madiba – y de todos los puntos del país asistirán al oficio religioso oficial por el alma de Mandela.
Los funerales de Estado se celebrarán el domingo 15 de diciembre en la localidad de Qunu, en la provincia del Cabo Oriental – sureste del país – , donde creció Mandela y pidió ser enterrado.
al menos 70 mandatarios El portavoz del Ministerio de Exteriores sudafricano, Clayson Monyela, aseguró ayer en Twitter que, al menos, 70 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo irán a Qunu a homenajear a uno de los héroes globales más unánimemente admirado.
Entretanto, el jefe de las Fuerzas Armadas sudafricanas, comandante Solly Zacharia Shoke, informó ayer de que todos los soldados de permiso habían sido llamados a sus puestos para ofrecer apoyo en la logística de los actos, cuya organización corre a cargo del Ejército.
También ayer, a través de su portavoz, el clan Mandela agradeció el apoyo que ha recibido la familia de los ciudadanos de todo el mundo, al presidente sudafricano, Jacob Zuma, a las comunidades religiosas y al equipo de médicos que trató a Madiba por la infección pulmonar que en los últimos meses padeció el expresidente. “Tata (padre) se ha ido. Un pilar de la familia ya no está, tal y como no estuvo durante los 27 años en los que vivió encarcelado. Pero en nuestros corazones y en nuestras almas siempre estará con nosotros”, dijo el portavoz del clan, Themba Matanzima.
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