Analia Alfonzo, Directora de la Escuela de Danza Oriental 'Analía Bellydance'
«La danza árabe es muy positiva, casi tanto como una medicina»
Nuestra interlocutora es argentina con ascendencia siria, y ya irunesa de adopción y corazón. Dirige una academia de danza árabe
Diario Vasco, , 15-11-2013«Quiero ofrecer a mis alumnas una formación integral, algo más allá de mover las caderas»
«No hay edad para aprender esta clase de danzas. Tengo una alumna veterana que toca los 76»
Llegó a Irun en 2007 y ya se considera una más. Está encantada por la apuesta que realizó en su momento y se encuentra perfectamente adaptada a su nuevo medio vital. Analía Alfonzo (con ‘zeta’) nació hace 32 años en Buenos Aires y tiene ascendencia siria. Su abuelo se llama Mohamed Alí, como el boxeador Cassius Clay. Está casada con Sebastián Giménez y es la amatxo de Aritz, una personita de dos años y medio que nació en Irun, fue bautizada en Argentina y tiene nacionalidad y pasaporte italiano, como su aitatxo. Lleva nombre vasco porque sus padres, que quieren seguir viviendo aquí mucho tiempo, desean que se identifique con Euskadi a partir de su propio nombre. Estudió Administración de Empresas en Buenos Aires y ejerció por espacio de cinco años. También cerró sus estudios (un lustro) de profesorado de danza árabe en la Arabian Dance Scholl. Posee formación complementaria a partir de cursos intensivos recibidos de maestros internacionales. Con dos añitos empezó con la danza (danza-jazz, ballet clásico, folklore argentino…) de la que es una auténtica profesional en la primera academia que funciona en suelo bidasotarra. Cuando no trabaja, le gusta ir al cine con sus amigas, salir de compras y estar con ese pedazo de ‘roble’ que tiene por hijo.
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