El Premio Andaluz del Voluntariado recae en una ONG malagueña dedicada a la inmigración

La organización Prodiversa, fundada en la provincia a raíz del huracán 'Mitch', recibe el galardón en el área de Innovación

Diario Sur, IVÁN GELIBTEREn, 12-11-2013

«Comprometidos con la Justicia Social, los Derechos Humanos y la Igualdad». Bajo este lema se presenta Prodiversa (Progreso y Diversidad), una ONG malagueña cuyo nombre es reciente desde el 2010, pero cuya actividad tiene más de quince años. Las terribles consecuencias del huracán ‘Mitch’ en Centroamérica en el año 1998 marcó el inicio de Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL-Málaga), germen de la asociación que existe hoy en día. Desde entonces, los cambios han hecho crecer a Prodiversa, y las distintas áreas de trabajo se han ido ampliando, hasta recibir la pasada semana el Premio Andaluz del Voluntariado en la categoría de Innovación gracias a un plan que tiene mucho que ver con la movilización social más tradicional, pero fusionándolo con las nuevas tecnologías.

Bajo el título ‘Redes y plazas’, este proyecto financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación (AACID) busca, según la directora de la institución, Teresa Pineda, «compaginar el ciberactivismo en las redes sociales con la presencia en las calles, que al fin y al cabo es donde se llevan a cabo las reivindicaciones». Para ello, este programa creó hace unos meses un grupo de teatro llamado ‘Ventila2’, formado enteramente por voluntarios (la mayoría mujeres), que mediante una serie de interpretaciones y ‘performances’ en el Centro Histórico de la capital, intentan «poner en valor una ciudadanía más crítica con la situación general en la que nos encontramos». Según Pineda, este premio es un reconocimiento a «una iniciativa de transformación social y ciudadana», ya que toda esta serie de actuaciones se realizan en la calle y con voluntarios.

Precisamente a este último respecto, Teresa Pineda considera que todas las personas que realizan voluntariado en la organización lo hacen de una forma «distinta» a la que se está acostumbrado. «No creemos en la ayuda entendida como caridad», asegura, a lo que añade que se trata de crear «un ‘voluntario activista’».

Este proyecto ha sido recientemente premiado, pero la variedad de áreas de actuación de Prodiversa es amplia. Aunque durante los primeros años de existencia de la asociación la inmigración ocupaba la casi totalidad de los recursos, la situación actual ha hecho cambiar sensiblemente esta tendencia. «Estos últimos tiempos», cuenta Pineda, «han traído consigo una variación en el tipo de usuarios de la organización. Hasta el inicio de la crisis, era mayor el porcentaje de personas de otra nacionalidad que venían para asesoramiento legal, ahora son muchos los españoles que acuden a nuestra sede para buscar ayuda a la hora de encontrar un empleo». Tras algunas experiencias inéditas en Andalucía, como la extinta OMINI (Oficina Municipal de Información al Inmigrante), Prodiversa decidió, tras el cambio de nombre en 2010, darle un contenido más relacionado con la igualdad de género. Aunque exista, por ejemplo, la atención psicológica a mujeres víctimas de violencia de género, la entidad estableció de manera «transversal» la Igualdad, desde un pulcro lenguaje no sexista hasta proyectos de cooperación internacional dedicado a las mujeres. «Trabajamos en Haití y República Dominicana», comenta la directora, «pero es sobre todo en el norte de Marruecos donde la inversión en proyectos se enfoca más en las mujeres de la zona rural y en temas de gobernanza y democracia local».

Respecto al resto de servicios que presta Prodiversa, estos son amplios y variados. Una de sus puntas de lanza es la economía social, que a todas luces parece ser una salida sostenible a la crisis, y marca una diferencia de los modelos de años anteriores. Hace dos años, la organización presentó Acompanya, una empresa de inserción que se dedica, especialmente, al catering a comunidades. Mediante esta plataforma, Prodiversa consiguió este año otro de sus hitos. El proyecto ‘El colmaíto’ resultó elegido entre otros 400 por La Caixa en el apartado de emprendimiento social, y trata sobre la generación de empleo por parte de personas en riesgo de exclusión social. Las necesidades son muchas, pero lo son también, cada vez más, las opciones para acabar con ellas.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)