Cárcel para el padre que amagó con tirar a su bebé
Piden 3 años para el refugiado sirio y 4 para su mujer, que amenazó a su hija con un arma
El Mundo, , 26-10-2013La amenaza del refugiado sirio, que el pasado miércoles agarró a su bebé con una mano y amagó con arrojarlo al vacío por una altura de unos cuatro metros, puede salirle muy cara. Un juez de Ceuta ordenó ayer su ingreso en prisión mientras que a su esposa la dejó en libertad con cargos por retar a la Policía con degollar a su hija con un cuchillo que llegó a colocar en el cuello de la pequeña.
El padre y la madre están imputados por un delito de atentado con medio peligroso y se enfrentan a penas de tres y cuatro años, respectivamente, según la petición de la Fiscalía, que sopesó elevar la acusación a tentativa de homicidio, según recoge Efe. De momento, ella se encuentra en libertad mientras que él durmió ayer por primera vez en la cárcel de Los Rosales. Están a la espera del juicio que podría tener lugar en los próximos meses.
La foto de Ibrahim con su bebé –nacido hace apenas un mes en Ceuta– dio el jueves la vuelta al país por su crudeza. Fue uno de los momentos más tensos que tuvieron lugar en una céntrica plaza de la ciudad, adonde acudieron los servicios sociales para hacerse cargo de los ocho niños de un grupo de refugiados sirios que vivía en la calle en protesta por el retraso en sus peticiones de asilo.
La Fiscalía de Menores actuó por considerar que se encontraban en una situación de desamparo que estaba provocando ya un riesgo para su salud. De hecho, dos de ellos habían caído enfermos un día antes y tuvieron que ser atendidos.
La escena que llevó a Ibrahim a prisión acabó con los agentes arrebatándole el bebé de las manos. Hay dudas sobre si el padre llegó a soltarlo o si aún lo sujetaba cuando un policía se hizo con él. Aun así, los presentes coinciden en el pánico que provocó.
El padre, según sostuvo ante el juez, no tenía voluntad alguna de dañar al niño sino que únicamente pretendía disuadir a la Policía para que no se llevaran a sus tres hijos de la plaza de los Reyes. Su esposa, Zainab, relató la misma intención e insistió en que sacó el cuchillo y amenazó con usarlo contra su hija como forma de asustar.
Como resultado de sus acciones, el matrimonio fue arrestado de inmediato por la Policía y llevado a comisaría mientras los servicios sociales se hacían cargo de sus tres hijos y también de los otros cinco.
Todos fueron reubicados en centros de acogida de la ciudad autónoma entre la indignación de sus familiares.
Tras esta intervención, la situación de los refugiados sirios ha dado un giro en las últimas horas. Esa veintena de personas que estaba instalada frente a la Delegación del Gobierno, en pleno corazón de la ciudad, reculó en la noche del jueves y regresó al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) para volver a dormir bajo techo.
Las autoridades defendieron ayer a este periódico que allí tienen sus necesidades básicas cubiertas –una cama, comida o asistencia médica– y que tienen la libertad de poder salir a la calle cuando quieran porque es un «centro abierto».
El regreso al CETI era una de las condiciones que se les imponían a los padres para poder volver hacerse cargo de sus hijos. Y así fue. A lo largo del día de ayer, los menores fueron reuniéndose con sus progenitores bajo el compromiso de que permanecerán en el centro garantizando su bienestar. También los tres pequeños de Zainab, pese a estar imputada.
Este grupo de refugiados decidió abandonar el CETI el pasado día 14 e instalarse en la calle para exigir la resolución de sus peticiones de asilo y poder cruzar a la Península donde, aseguran, tienen familia que pueden hacerse cargo de ellos.
Fuentes de la Delegación del Gobierno dijeron que las peticiones de asilo tienen un trámite complejo que «no se resuelve en tres meses» y que depende de la oficina específica que tiene el Ministerio del Interior. Además de este grupo, hay en total 30 sirios que huyeron de la guerra y están en Ceuta a la espera de una respuesta
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