Cerco al negocio de las ‘birras callejeras’

La Policía Municipal ha puesto en marcha un dispositivo para luchar contra la venta ilegal de alcohol en las calles de Madrid. En una sola noche, los agentes decomisaron 1.950 latas y pusieron 71 denuncias

El Mundo, MARTA BELVER , 22-10-2013

El negocio ambulante de cervezas a un euro podría tener los fines de semana contados. La Policía Municipal ha puesto en marcha un dispositivo especial para luchar contra la venta ilegal de bebidas alcohólicas en las vías públicas de Madrid.

Sólo en una noche de viernes, los agentes decomisaron más de 1.950 latas y pusieron 71 denuncias. También se realizaron 120 identificaciones, se levantaron dos actas por tenencia de sustancias estupefacientes y se procedió a la detención de una persona en aplicación de la Ley de Extranjería.

El dispositivo especial de control a los lateros se ha puesto en marcha en las últimas semanas «en el marco de la constante vigilancia y prevención que desarrolla la Policía Municipal de Madrid para erradicar la venta ambulante de las calles de la capital», tal y como detallan en el Área de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de la capital.

«El objetivo es que este tipo de acciones se prolonguen a lo largo del tiempo hasta lograr que desaparezca esta actividad que deteriora la convivencia y el entorno. Además de ser contraria a la normativa vigente, genera problemas y molestias a los vecinos, como son la aglomeración de personas, el ruido y la suciedad originada por los residuos que no se depositan en contenedores y papeleras», añaden en el departamento que dirige Enrique Núñez.

El dispositivo de la Policía Municipal para erradicar el negocio de las chino birras se desarrolla por las localizaciones del centro adonde generalmente acuden estos vendedores arrastrando carritos de la compra, con bolsas de plástico opaco o incluso con neveras portátiles en las que transportan las latas. La mayoría son lugares próximos a locales de ocio nocturno.

Entre los puntos de venta controlados en esta operación están las plazas de los Carros, Chueca, Barceló, Santa Ana y la Puerta del Sol, además de Gran Vía y las calles de Fuencarral y Huertas, entre otras ubicaciones.

Los agentes que forman parte de este dispositivo especial prestan el servicio de paisano y están apoyados por varios patrullas uniformados. Su cometido consiste en localizar a los vendedores, intervenir identificándolos y decomisar los productos que tienen a la venta, generalmente cervezas no particularmente frías que se expenden a un euro la unidad. En los grandes eventos callejeros el surtido se amplía a combinados alcohólicos en vasos de plástico de litro que suelen costar cinco euros.

La mayoría de las personas que van con el bar a cuestas por la noche madrileña son ciudadanos de procedencia asiática. Muchos tienen tiendas de alimentación por la zona por la que ofertan su surtido de bebidas e incluso a horas intempestivas atienden los pedidos de sus clientes en cuestión de minutos.

En los últimos años se han sumado a este negocio ilegal latinoamericanos, paquistaníes y españoles que han perdido su trabajo y que se suelen distribuir por nacionalidades. Aunque lo más frecuente es encontrarlos los viernes y sábados con su mercancía, en menor número pueden localizarse por las calles del centro prácticamente cualquier día de la semana.

«Cuando el objeto de la venta son bebidas alcohólicas se infringe la Ley 5/2000 que establece las limitaciones a su venta y consumo», explican en Seguridad y Emergencias, en alusión a la normativa autonómica que aprobó Alberto Ruiz- Gallardón cuando estaba al frente del Gobierno regional y que, entre otras cuestiones, elevó de 16 a 18 años la edad mínima para consumir líquidos espirituosos.

La actividad de los lateros está incluida además de forma explícita en el borrador de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana en el Espacio Público redactado por el Área de Familia, Servicios Sociales y Participación Ciudadana.

Si el proyecto se aprueba en los términos en los que está ahora esbozado, el artículo 18 de la citada normativa establece que «para la venta ambulante de cualquier tipo de productos alimenticios, bebidas y otros productos será preceptivo contar con la licencia o la autorización correspondiente».

Durante 2012, la Policía Municipal realizó 20.855 intervenciones en materia de venta ambulante en la vía pública de productos sin la correspondiente autorización.

Venta de 10.000 botes cada fin de semana

Los empresarios del ocio nocturno llevan al menos cuatro años denunciando la presencia de lateros junto a las puertas de bares y discotecas. En la actualidad son alrededor de 200 las personas que dispensan de forma ambulante bebidas alcohólicas y que venden alrededor de 10.000 unidades por fin de semana, según los datos que maneja la asociación Noche Madrid. «Aunque si la Policía Municipal ha decomisado 1.950 latas en un solo día la cifra real puede ser superior incluso a lo que nosotros habíamos calculado», señala Vicente Pizcueta, portavoz de la organización.

En su opinión, el dispositivo puesto en marcha para poner cerco a este negocio ilegal es «una gran noticia porque por fin se reconoce un problema que ya había adquirido dimensiones muy preocupantes a nivel de seguridad, salud pública, economía e incluso imagen del país en el exterior».

El portavoz de Noche Madrid considera que estas acciones de carácter disuasorio son «esenciales» para atajar la venta ambulante, aunque añade que «el paso siguiente debería ser el desmantelamiento de las redes organizadas y de los pisos lanzadera» donde, asegura, se guarda buena parte de la mercancía. «Nosotros ya hemos suministrado en ocasiones direcciones de estas viviendas a la Policía. Desde luego no es normal ver que una furgoneta se pare en la calle Valverde y descargue un palé entero de cervezas en una casa», asegura.

La última moda es que los lateros entren dentro del bar o discoteca de turno a vender sus productos, como si los que venden flores de forma ambulante lo hicieran en el interior de una floristería.

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