Cárcel para los guardianes gitanos del ‘ángel rubio’

La policía investiga si la niña hallada en un campamento griego fue secuestrada

El Mundo, HÉCTOR ESTEPA, 22-10-2013

La llaman el ángel rubio y se ha convertido en protagonista de la vida pública en Grecia. Las autoridades helenas continúan intentando descubrir el origen de la pequeña María, una niña de aparente ascendencia nórdica encontrada el pasado jueves en un campamento gitano de Farsala, en el centro del país. La policía llevaba a cabo una redada en la zona cuanto topó con una pequeña rubia, de grandes ojos verdes, custodiada por dos padres de etnia romaní.

Unas pruebas de ADN a posteriori revelaron que esos tutores no eran sus padres reales, provocando el inicio de una investigación para conocer de dónde llegó la pequeña y si ha sido víctima de venta a una red de tráfico de personas o un secuestro, como apuntan las investigaciones.

La policía intenta ahora conocer la nacionalidad de la pequeña para intentar dar con su auténtica familia. Un equipo de antropólogos se encarga de esa investigación. Ayer ya revelaron un dato novedoso: su edad. Las autoridades creyeron, en un principio, que la niña tenía cuatro años. Esa conclusión se basó en el certificado de nacimiento en poder de la familia, calificado ahora como fraudulento. Un examen dental reveló finalmente que María tiene entre cinco y seis años. Conocer su origen es más difícil: la niña sólo habla unas palabras de griego y se comunica en un dialecto gitano.

La pareja acusada de haberla secuestrado declaró ayer ante un juez Ambos volvieron a negar haber tomado a la niña por la fuerza. Su versión fue la misma que la expresada anteriormente. La madre de María la habría entregado a la pareja cuando era un bebé porque no podía cuidar de ella: «Fue una adopción que no era exactamente legal pero tuvo lugar con el consentimiento de la madre», explicó el abogado de la familia a la salida de los juzgados.

Ambos deberán permanecer en prisión preventiva a la espera del juicio. Sus fotografías fueron, además, publicadas por la prensa helena. La pareja ha sido defendida por la comunidad gitana de Farsala: «Había una pareja búlgara que trabajaba en Grecia con empleos temporales y solía quedarse aquí. Llegaron a dejar a la niña para que creciese aquí en el pueblo», explicó ayer al rotativo británico The Daily Telegraph Babis Dimitriou, el líder de la asociación. El colectivo gitano teme ahora afrontar una estigmatización por el caso.

La línea oficial de la investigación, sin embargo, dista mucho de ser similar. María podría haber sido vendida, o secuestrada, por una red de tráfico de personas de origen búlgaro. Las autoridades acabaron con tres de esas redes entre los años 2009 y 2011. Decenas de personas fueron detenidas. La niña podría haber sido vendida a alguna pareja griega pero, tras la abolición de las redes de tráfico, la pareja de romaníes no habría tenido más remedio que quedarse con ella. Esa teoría estaría ganando terreno en la investigación, según desvelan los medios helenos. Si María fue vendida va a ser muy difícil poder encontrar a sus padres reales. Su caso ha vuelto a poner de relieve la problemática del tráfico de niños en los Balcanes. Una de las redes desmanteladas llegó a suministrar fotografías de los pequeños, vendiéndolos como mercancía.

El ángel rubio vive ajena a todo el revuelo montado por su caso desde una de las sedes de la ONG La sonrisa de los niños. Está más tranquila y ha declarado ser feliz, según han desvelado quienes le están dando cuidados al diario griego Kathimerini. Hasta ahora no ha pedido ver a la familia con la que aparentemente convivió durante varios años.

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