“Cuando hay que pagar, Europa mira a otro lado”

Francesco Fasani , experto en inmigración de la Universidad Queen Mary

La Vanguardia, GEMMA SAURA Barcelona, 10-10-2013
Francesco Fasani, profesor de la Universidad Queen Mary de Londres, experto en inmigración, reclama que la UE debe replantearse unas políticas de asilo y de migración que incentivan la entrada ilegal.

Tras Lampedusa, la UE lanza una operación de seguridad y salvamento. ¿Atajará el drama? A corto plazo reducirá la entrada de no autorizados en Europa. Pero frenará tanto a migrantes económicos como a refugiados. Llegan mezclados. Tienes muchísimas más probabilidades de obtener asilo si entras, que si lo solicitas en tu país o a la Acnur. Una solución sería crear centros en esos países donde solicitar asilo, y que haya posibilidades reales de lograrlo en un plazo razonable. Pero hay que invertir y, aunque los gobiernos europeos hablen mucho de los refugiados sirios, cuando hay que pagar miran a otro lado. Italia es un ejemplo: se queja de la UE pero acepta muchos menos refugiados que el Norte.

En el Norte se niegan a revisar la política de asilo de la UE. En los noventa los países del Norte, especialmente escandinavos, acogieron a muchos refugiados, y creen que ahora le toca al Sur asumir su problema. Europa debe decidir si quiere realmente ayudar a los refugiados, como dice. Si es así, tendrá que gastar dinero.

¿Y con los inmigrantes ? En Italia es básicamente imposible entrar de forma legal. A menos que sea por reunificación familiar, lo que funciona es entrar de ilegal, conseguir un trabajo en el sector informal y esperar a regularizarse con una amnistía o el sistema de cuotas, que permite a las empresas pedir la regulación de una persona como si nunca hubiera pisado Italia. Una farsa. El sistema no permite que demanda y oferta se encuentren de forma legal. ¿Por qué no crear un canal? Hay demanda de trabajadores extranjeros. Y además esta gente paga miles de euros a los pasadores. Podríamos hacerles depositar este dinero mientras buscan trabajo. No se verían obligados a arriesgar su vida para entrar ilegalmente, y los gobiernos receptores tendrían recursos para acogerlos.

Suben los partidos racistas… Con la crisis la gente ni siquiera es generosa con los ciudadanos de su país o de otros países europeos. Y con tanto paro, también cuesta entender que aún existe una demanda para extranjeros.

¿La tragedia de Lampedusa cambiará las cosas? Lo dudo. En Italia la reacción no ha sido reconocer el problema de las leyes italianas, sino acusar a la UE de desentenderse. Ahora algunos países ofrecerán sus barcos y habrá más controles. Hasta que pase un tiempo y se olviden.

En el caso español, la solución ha sido llegar a acuerdos con Marruecos. Como hizo Italia con Gadafi. Funcionó de maravilla. Pero la solución de Gadafi era dejarlos en el desierto. Muy cómodo para Europa, pero es lo mismo morir en el Mediterráneo que en el Sáhara.

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