Indignación por las condiciones de vida de los refugiados en Lampedusa
Prisión incondicional para el tunecino que capitaneaba el barco naufragado
La Vanguardia, , 09-10-2013TULLIO M. PUGLIA / GETTY IMAGES El centro de acogida de Lampedusa, desbordado en su capacidad, ofrecía ayer este aspecto
La precaria situación del albergue de Lampedusa se ha agravado con las lluvias. Ayer hubo un conato de revuelta, justo cuando se había permitido a equipos de televisión tomar imágenes del interior del recinto, que está custodiado por el ejército. La gestión del centro también levanta suspicacias. Está subcontratada a una empresa privada que recibe 25 euros al día por refugiado, una cantidad que debería permitir un alojamiento y una manutención algo más dignos.
La paradoja es que el propio Gobierno italiano, por boca de la ministra de Integración, Cécile Kyenge, dio la voz de alarma sobre las instalaciones de acogida cuando estuvo en la isla, durante el fin de semana. En el centro conviven los supervivientes de los últimos náufragos con demandantes de asilo sirios. Hay familias y niños de corta edad. La dejadez es evidente. Aún no se han reparado los desperfectos del incendio provocado por los internos durante una revuelta en el 2011. Era la fase álgida de llegada de inmigrantes tunecinos, antes de que Italia, para atajar el flujo, decidiera repatriarlos de inmediato. El Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados también ha denunciado el estado de cosas.
Al Vaticano, y al papa Francisco en particular, le inquieta mucho lo que ocurre en Lampedusa. Se han canalizado ayudas con discreción. Cáritas quiere instalar una delegación permanente en la isla. L’Osservatore Romano, el diario oficial de la Santa Sede, dedicó su última portada a los refugiados de Lampedusa.
Hoy estarán en la isla el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y el primer ministro italiano, Enrico Letta. Este último ha prometido –como antes hiciera ya Silvio Berlusconi– medidas para compensar a los lampedusianos de los perjuicios que les causa estar en primera línea de la emergencia de los inmigrantes y refugiados.
Las labores de recuperación de cadáveres del barco hundido la semana pasada continuaron ayer. Trabajan submarinistas y también escafandristas, para facilitar el trabajo a la profundidad de 47 metros en que se encuentran los restos de la embarcación. El saldo de muertos verificados alcanza ya los 274. Ahora se sabe que todos los náufragos eran eritreos.
La fiscalía de Agrigento (Sicilia) ordenó la prisión incondicional para Jaled Bensalam, el tunecino de 35 años que capitaneaba el viejo pesquero usado para el tráfico humano. A Bensalam se le acusa de homicidio múltiple, porsu conducta imprudente, y del delito de inmigración ilegal.
A nivel legislativo, algo se está moviendo en el terreno del derecho de asilo. El Partido Demócrata (PD) anunció una iniciativa para que el derecho que garantiza la Constitución pueda ser aplicado de un modo más razonable. También crece la presión para que se enmiende la ley Bossi-Fini, sobre inmigración. Un llamamiento en este sentido publicado por el diario La Repubblica ha sido suscrito ya por el premio Nobel de Literatura, Dario Fo, por la secretaria general del principal sindicato, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) y por otras personalidades como el escritor Andrea Camilleri o el filósofo Massimo Cacciari.
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