Bruselas lanza un SOS
La Comisión pide a los gobiernos recursos para una gran operación de seguridad
La Vanguardia, , 09-10-2013“Es el momento de mostrar solidaridad, de ir más allá de las palabras, de responder con hechos”, les pidió Malmström, en nombre de la Comisión Europea. La institución ha sido acusada en los últimos días por Italia, y veladamente por otros países, por no ser más eficaz en la gestión de la inmigración ilegal, cuando lo cierto es que la UE apenas tiene competencias y, menos aún, recursos financieros para involucrarse.
Su propuesta es “organizar una gran operación de seguridad y salvamento en todo el Mediterráneo, de España a Chipre, para prevenir catástrofes y salvar más vidas”, explicó Malmström durante el consejo de ministros de Interior celebrado ayer en Luxemburgo. La operación se llevará a cabo a través de Frontex, la agencia europea de gestión de fronteras exteriores.
Pero el apoyo y los recursos necesarios para ponerla en marcha no están en Bruselas sino en los estados miembros, siempre cicateros a la hora de dar una dimensión europea a la gestión de cuestiones como la inmigración y el asilo, bien por razones políticas o económicas.
La Comisión Europea preparará con Frontex una estimación de los medios logísticos y recursos financieros que requerirá la operación, y luego planteará a los gobiernos peticiones concretas. “Los propios Estados han dicho que Frontex podría hacer más”, aseguró Malmström al final del encuentro. “No hay razones para aplazar” las decisiones.
El viceprimer ministro italiano y ministro del Interior, Angelino Alfano, consideró que el plan de Malmström de pedir apoyo material a los Estados para llevar a cabo una operación de este tipo es “una buena señal, una idea concreta e importante”, pero insistió en que el resto de países debe ser también solidario en el reparto de inmigrantes y solicitantes de asilo. “Creo que ello es indispensable para evitar que luego Europa sea acusada de haber cerrado los ojos ante el drama”, añadió.
La propuesta del Gobierno italiano de crear un grupo de trabajo para cooperar con los países de origen de la inmigración y desarticular las bandas organizadas que se dedican a introducirlos en Europa fue apoyada por los gobiernos. España formará parte de su grupo, anunció el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. “España puede aportar una dramática experiencia porque desde el 2000 ha recogido 800 cadáveres en el mar”, explicó, pidiendo que la “solidaridad política” expresada por los países de la UE sin frontera exterior se traduzca en “una solidaridad financiera”.
En el año 2006, durante la crisis de los cayucos, llegaron 31.000 inmigrantes a Canarias por vía marítima. “El año pasado fueron solo 156, y no por casualidad sino por acciones de todo tipo, de acuerdos con los países de origen –aseguró Fernández Díaz– de ayuda y control”. Ahora “la fachada atlántica es una frontera segura, pero eso cuesta mucho esfuerzo y dinero”, argumentó el ministro, partidario de dotar a Frontex de nuevos instrumentos.
El Gobierno de Francia anunció que “asumirá sus responsabilidades” y participará en la operación de Frontex. El ministro Manuel Valls apoyó también la idea de Italia de reforzar la lucha contra las redes de tráfico de personas y abogó por hacer “una revisión completa de la estrategia migratoria de la UE con los países del sur”.
¿Tienen los países del norte conciencia de que este es un problema europeo? “Sí”, respondió con rotundidad el ministro español, citando la respuesta de su colega alemán, Hans-Peter Friedrich, que durante la reunión señaló la necesidad de ser solidarios con los países que afrontan el problema desde la primera línea. Este apoyo, insistió Fernández Díaz, debería demostrarse a través de “recursos adicionales” para financiar Frontex y los proyectos que surjan del nuevo grupo de trabajo europeo para cooperar con los países de origen.
Los países del norte, sin embargo, se mostraron fríos ante las peticiones de Italia de revisar la legislación europea sobre asilo para liberar a los países que soportan una mayor llegada de inmigrantes en situación irregular. Los representantes de Alemania, Suecia y Dinamarca descartaron hacer cambios. La normativa europea fue revisada hace apenas tres meses sin incluir ningún cambio en este sentido, y estos gobiernos recordaron ayer que sus países van a la cabeza en cuanto a la acogida de demandantes de asilo.
De acuerdo con los últimos datos de Eurostat, en el segundo trimestre de 2013 la UE recibió más de 100.000 solicitudes de asilo, casi el doble que un año antes, informa la agencia Efe. Por países, Alemania registró 96.800 solicitudes de asilo en el último periodo, seguida de Francia (más de 64.000) y Suecia (43.600). Sólo después aparece Italia y mucho más abajo, España.
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