drama en lampedusa
"Este no será el último naufragio"
El Gobierno italiano insta a Europa a "abrir los ojos" para que cambie la política de inmigración
Los buzos aseguran que el interior del barco es una "película de terror" con decenas de cadáveres
Deia, , 05-10-2013ROMa. El hangar del aeropuerto de Lampedusa se han convertido en un enorme sudario que cubre los 111 ataúdes distribuidos en filas con los cadáveres de los inmigrantes que fallecieron en el naufragio de un viejo pesquero frente a las costas de Lampedusa, mientras se espera que la mar se calme para salir a buscar al resto de cuerpos, que pueden llegar hasta doscientos, aunque el ministro de Interior italiano, Angelino Alfano, reconoció ayer que nadie sabe exactamente cuántas personas murieron en el naufragio de un barco de inmigrantes ocurrido el jueves. “Esta no es ninguna cifra definitiva, porque decenas de cuerpos siguen entre los restos del barco hundido”, dijo Alfano.
Tras la mayor tragedia protagonizada por inmigrantes africanos ante las costas de Italia en años, Roma pidió ayer que se cambie el curso de la política inmigratoria europea porque, tal y como aseguró Angelino Alfano, “no nos engañemos. No será el último naufragio”. “Vamos a alzar nuestra voz en Europa para modificar las leyes que hacen recaer toda la carga de la inmigración ilegal en los países de entrada”, dijo Alfano. También el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, pidió revisar las leyes. Alfano confirmó el hallazgo de 111 cadáveres y el rescate de 155 de las 400 personas que viajaban a bordo de la embarcación. Pero los buzos han divisado “decenas” de cadáveres más junto a los restos del barco, y muchos más podrían estar atrapados en la bodega del mismo, agregó. “Es como una película de terror, hay una gran cantidad de cuerpos atrapados allá abajo”, dijo Rocco Canell, el primer buzo que logró acercarse a la embarcación, que está a unos 50 metros de profundidad.
Entre los muertos hay una mujer embarazada y varios niños. La embarcación se incendió y naufragó el jueves ante la isla de Isola dei Conigli. Al parecer, los inmigrantes prendieron fuego a mantas para llamar la atención de los barcos pescadores cercanos cuando se detectó un defecto en su embarcación. Muchos de los inmigrantes africanos que viajan en ella no sabían nadar. Un pescador que rescató a 47 personas describió escenas dramáticas: “Cientos de brazos alzados, personas que intentaban mantenerse a flote con botellas de plástico o jaulas de pesca, gritos de ayuda”. Algunos supervivientes acusaron a pescadores italianos de no ayudarlos. El alcalde de Lampedusa, Guisi Nicolini, criticó las leyes italianas: “Los pescadores siguieron de largo porque nuestro país ya ha iniciado procesos contra el incentivo de la inmigración ilegal contra pescadores y compañías navieras después de salvar vidas”.
“es un día de llanto” Italia llamó a un día de luto, mientras que en muchas partes del país se realizaron minutos de silencio. Las banderas ondeaban a media asta en los edificios públicos y en Lampedusa, los comercios permanecieron cerrados. “Hoy es un día de llanto”, dijo el Papa Francisco durante su visita a Asís. “Todos sentimos ira, indignación, una sensación de impotencia”, afirmó Alfano. Según dijo, este año llegaron 300.000 inmigrantes a Italia. Cada año, miles de personas de África, Cercano Oriente y otras partes intentan llegar a Europa vía Italia y Malta. Muchos de ellos terminan en la isla de Lampedusa, a mitad de camino entre Sicilia y Túnez. Muchos políticos italianos reclamaron más apoyo por parte de la Unión Europea. “Esta mar supone la frontera entre África y Europa y no entre África y Sicilia y por eso se le tiene que proporcionar más seguridad con barcos y aviones que la que tiene en la actualidad”, dijo Alfano. “Es un drama europeo”, afirmó.
Sin embargo, en Bruselas creen poco probable que los otros socios de la UE apoyen estos pedidos. Alemania y otros países del norte de Europa subrayaron que Italia recibe un pequeño número de solicitantes de asilo en comparación al tamaño de su población. La Comisión Europea, el Ejecutivo de la UE, dijo que tenía las manos atadas debido a que muchos aspectos de la migración quedan bajo las competencias nacionales. “No podemos imponer nada desde Bruselas”, dijo el portavoz Michele Cercone, quien advirtió que “no es realista pensar que por las presiones migratorias que estamos viendo se puede prevenir cada tragedia o cada muerte en el Mediterráneo”. Mientras, el Gobierno italiano ha hecho suya la propuesta de un periodista italiano para que se otorgue el premio Nobel de la Paz a la isla siciliana.
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