Sexo, votos y peinados afro en las primarias de Nueva York
De Blasio gana entre los demócratas y Joe Lhotta, entre los republicanos
La Voz de Galicia, , 12-09-2013Esas tres palabras (sexo, votos y peinados afro) podrían definir las elecciones primarias para la alcaldía de Nueva York que se celebraron el martes. El sexo se refiere a que dos de los candidatos, Anthony Weiner y Eliot Spitzer, que dimitieron de sus anteriores cargos, congresista el primero y gobernador de Nueva York el segundo, por sonados escándalos sexuales, sufrieron derrotas clamorosas.
Weiner se presentaba a la alcaldía y Spitzer para auditor de cuentas de la ciudad y los dos perdieron por goleada. La derrota de Weiner ya se suponía desde que se supo que había mantenido en los últimos meses su costumbre de enviar mensajes sexuales por las redes sociales, pero la de Spitzer fue una sorpresa porque las encuestas le daban como ganador.
Lo que no fue sorpresa fue la victoria de Bill de Blasio en las demócratas para la alcaldía. El actual defensor del pueblo de Nueva York consiguió un 40,2% de los votos. Como la cifra es tan próxima a la necesaria para evitar una segunda vuelta, un 40%, y el segundo en votos, Bill Thompson, no le concedió esa victoria a De Blasio, la junta electoral debe volver a contar todas las papeletas para asegurarse de que, efectivamente, De Blasio ha rebasado ese 40% y evita la segunda vuelta.
Y con De Blasio precisamente están relacionados los peinados afro. Este descendiente de italianos, concejal durante años por Brooklyn y vecino del escritor Paul Auster, está casado con una afroamericana y es padre de dos hijos mulatos. Su hijo pequeño, Dante, que tiene 16 años, protagonizó hace unas semanas un anuncio de televisión en el que animaba a votar por su padre. Dante, cuya seña de identidad más característica es un enorme y divertido peinado afro, arrasó con el anuncio y consiguió una enorme ola de simpatía, y probablemente de votos, para su padre.
El hecho de que haya utilizado a su familia para atraer el voto de las minorías fue muy criticado por el alcalde Bloomberg, que acusó a De Blasio de protagonizar una campaña racista. De Blasio está considerado el candidato demócrata más a la izquierda y ha prometido que, si se convierte en alcalde, promoverá un impuesto para los que ganan más de 500.000 dólares anuales que sufragará guarderías y actividades extraescolares para los estudiantes.
Para convertirse en alcalde De Blasio deberá vencer el próximo 5 de noviembre al hombre que también resultó ganador el martes de las primarias republicanas, Joe Lhota, que fue teniente de alcalde con Rudolf Giuliani. Algo que según dicen todas las encuestas sucederá con casi total seguridad.
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